Una retrospectiva en el Artium despliega la ironía sutil y crítica de Jana Sterbak

La muestra suma 'performances', vídeos, fotos y esculturas de la artista checo-canadiense

La artista checo-canadiense Jana Sterbak se presenta hasta el próximo 3 de septiembre en el Artium de Vitoria con un recorrido por su trayectoria marcado por dos de las principales formas de expresión del último siglo y que dan título a la retrospectiva. De la performance al vídeo recoge la reflexión creadora de quien trabaja con sutileza argumental y complejidad técnica sobre cuestiones contemporáneas como el control instrumental del ser humano o el absurdo de sus movimientos cotidianos: en el fondo, una crítica sugerente al credo de la modernidad.

Jana Sterbak (Praga, 1955) emigró a Canadá en su juventud, lo que le ha dado la oportunidad de beber de dos tradiciones culturales bien diferentes. De su origen europeo surge su interés por la crítica social desde la mirada irónica y, tal vez, la temática de muchos de sus trabajos. De su residencia en el país norteamericano, la puesta en escena "directa, concisa, reductiva", tal y como explicó ayer Teresa Blanch, comisaria de la exposición que presenta el museo de la capital alavesa.

En la muestra, que reúne una quincena de trabajos, se puede apreciar también la fragilidad física de la autora que, tal y como ayer confirmó el director del Artium, Javier González de Durana, no ha podido acudir a Vitoria por su delicado estado de salud, que le impide cualquier viaje transoceánico. Y parece confirmar esta salud delicada la primera obra con la que se encuentra el visitante en la sala: Remote control II, de 1989: una especie de armazón metálico de vestido de menina, con un arnés para que se asiente una mujer y que, dirigido por control remoto, la lleva de un lado a otro sin que ella pueda controlar sus movimientos.

En esa primera y en otras obras de Sterbak expuestas se descubre también la mirada crítica feminista, pero sus creaciones superan lo que se puede conocer como una expresión artística de género. "Por eso, creo que es interesante vincular esta exposición con la que ofrecerá el Artium el próximo otoño, de la artista Hanna Wilke, con una obra más implicada en el feminismo militante", explicó González de Durana.

El trabajo de Sterbak supera cualquier reduccionismo que se quiera establecer, ni territorial ni de género, aunque la mirada irónica centroeuropea se halla presente. Dos ejemplos: Defence (1995), donde una mujer elegantemente vestida está "protegida" por una valla metálica y cuyo canto se ve interrumpido por el aullido de los perros; o Uniform (1991), un traje militar, las mangas de cuya chaqueta están unidas entre sí, por lo que quien hipotéticamente lo vistiera no podría emplear las manos.

Lo que Sterbak pretende plantear en estas acciones es una metáfora de los peligros a los que se enfrenta el individuo al construir su identidad frente a los demás.

Pero De la performance al vídeo recoge también trabajos escultóricos de la creadora checa: Bread bed (1996), una gran cama de hierro con un colchón de pan; Sisyphus sport (1997), una piedra en forma de mochila que debe ser cargada sobre la espalda. Completan la exposición una selección de fotografías de diferentes épocas, entre otras Cones on fingers (1979), que 25 años después mantiene su fuerza entre surrealista y punk, o Absorption (1995), en la que una gigantesca polilla devora los trajes de Beuys.

Jana Sterbak estuvo por última vez en España hace 11 años para presentar una muestra en la Fundación Tàpies de Barcelona. Está considerada como una de las artistas más innovadoras de las últimas dos décadas, cuya influencia ha sido notable sobre las últimas generaciones de artistas de todo el mundo. Desde que adquiriese notoriedad internacional con Vanitas, un vestido realizado con carne, se ha caracterizado por la creación de piezas desasosegantes en las que a menudo hace referencia al dolor o a la muerte. Sus performances de los años 80 y 90 eran frecuentemente documentadas con fotografías y vídeo.

Más recientemente, su interés por la técnica del vidrio soplado le llevó a crear una serie de esculturas, esferas de vidrio cuya superficie era tratada con diferentes técnicas. En los últimos tiempos, el vídeo ha centrado su interés, con piezas como las mostradas en esta retrospectiva, dos trabajos sobre la deriva del movimiento cotidiano, realizadas con gran calidad técnica: From here to there y Waiting for high water, esta última producida por el propio Artium y que fue presentada en la pasada Bienal de Praga.

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