Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un pistolero mata a un juez turco al grito de "Alá es el más grande"

El agresor, un abogado islamista, hirió a otros cuatro magistrados del Consejo de Estado

Un hombre armado con una pistola, supuestamente el abogado islamista Alpaslan Aslan, de 29 años, irrumpió ayer en la Sala Segunda del Consejo de Estado en Ankara, el más alto tribunal administrativo turco, y disparó a quemarropa dos cargadores al grito de "Alá es el más grande" antes de ser detenido. El juez Mustafá Yücel Ozbilgin murió horas después con el cerebro destrozado. Otros cuatro magistrados resultaron heridos de bala.

La vicepresidenta del Consejo de Estado, Tansel Colasan, relató a la prensa turca que el asaltante se presentó ante el tribunal como "un emisario y un soldado de Alá" enviado a castigar a los jueces por un fallo contra el velo islámico. La Sala Segunda del Consejo de Estado está especializada en asuntos de educación. Sus reiteradas sentencias contra el uso del pañuelo islámico le han convertido en uno de los principales bastiones del Estado laico en Turquía frente al Gobierno de base islamista del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

La legislación de Turquía -país miembro de la OTAN y candidato a ingresar en la UE- prohíbe tajantemente el uso del pañuelo islámico en todos los centros de la Administración pública, así como en las universidades. Su aplicación es tan estricta que la esposa de Erdogan, que siempre aparece en público con la cabeza cubierta, tiene vedada su participación en recepciones y actos oficiales. El primer ministro también ha enviado a estudiar a sus hijas a universidades de Estados Unidos, donde pueden acudir a clase con el velo.

Erdogan se apresuró a condenar ayer el ataque contra el Consejo de Estado, pero negó cualquier conexión de su partido con los hechos. "Resulta indigno intentar establecer un vínculo entre este ataque y mis opiniones antes de las elecciones [de 2002]", afirmó. En 1997, la justicia turca obligó a Erdogan a renunciar a la alcaldía de Estambul y le condenó a cumplir cuatro meses de cárcel por "incitación a la violencia religiosa" tras haber leído un poema islamista en un acto público. Todos los intentos del Gobierno de Erdogan por revocar la prohibición del velo islámico en la Administración se han estrellado hasta ahora con el veto del presidente de Turquía, Ahmet Necdet Sezer, firme defensor del Estado laico, que cuenta con el respaldo de las Fuerzas Armadas.

El abogado de Estambul Alpaslan Aslan ya había intentado entrar en la sede del Consejo de Estado el pasado martes, pero los servicios de seguridad le negaron el acceso. Pero ayer re

gresó a las nueve de la mañana (las ocho, hora peninsular española) y los guardas le permitieron el paso. Sus disparos causaron la muerte del juez Ozbilgin. Los médicos intentaron extraerle una bala alojada en el cerebro, pero el magistrado murió en el quirófano. Los otros cuatro jueces, entre ellos dos mujeres, sólo resultaron heridos, como en el caso del presidente de la Sala Segunda, Mustafá Birden, que recibió un balazo en el estómago.

Birden fue criticado públicamente por Erdogan y la prensa islamista, que publicó su fotografía, por una polémica sentencia del pasado mes de febrero contra el velo islámico. El Consejo de Estado falló entonces contra la directora de una guardería de Ankara a la que se prohibió el uso del pañuelo no sólo en el interior del centro educativo, sino también en el exterior. Hace ahora un año, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, avaló la prohibición del velo en las universidades turcas, conforme a la Constitución laica de Turquía.

Ataque a la Constitución

"Las presiones y las amenazas no van a intimidar al sistema judicial turco", aseguró ayer el presidente Sezer, ex presidente también del Tribunal Constitucional turco. "El objetivo de este ataque es tanto la Constitución laica como el Consejo de Estado... Turquía está siendo arrastrada hacia una situación muy peligrosa. Desgraciadamente, se vuelve a derramar sangre en la política", advirtió Deniz Baykal, líder de la oposición socialdemócrata y laica al Gobierno de Erdogan.

Las acciones armadas de la guerrilla independentista kurda, de grupos armados islámicos y de extrema izquierda han vuelto a ensangrentar Turquía en los últimos meses, coincidiendo con el inicio de las negociaciones para la adhesión turca a la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de mayo de 2006