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Reportaje:Fútbol | Final de la Copa de la UEFA

El equipo que nunca se rinde

El Middlesbrough ha sido capaz de remontar cuatro eliminatorias gracias al suplente Maccarone

Gareth Southgate, capitán del Middlesbrough, estaba enfadado. No entendía a su técnico, Steve McLaren. Y se lo dijo durante el descanso del partido de vuelta de semifinales de la Copa de la UEFA ante el Steaua en Bucarest. Pensaba que el planteamiento del entrenador era demasiado defensivo... otra vez. El técnico se encaró con el defensa, de 35 años, y lanzó una botella de agua contra el suelo. Después, el equipo saltó al césped y marcó tres goles. Dos de ellos del marginado Maccarone. El resultado final fue de 2-4. En la ida el club inglés había perdido (0-1). Eso cuentan en un pasillo del Riverside.

Southgate, que llegó a decir hace dos semanas en la prensa británica que no veía a McLaren preparado para ser seleccionador, no es el único de la plantilla que considera al entrenador excesivamente cauteloso. Otras fuentes del vestuario confirman que las relaciones con el entrenador no son muy buenas. "Si usted cree que jugar con Hasselbaink y Viduka es ser defensivo... pregunte a los que vieron el partido ante el Steaua a ver qué opinan", se revuelve McLaren cuando se le recuerdan esas acusaciones. El preparador, eso sí, no niega que alineará cinco defensas ante el Sevilla en la final. "Una cosa no quita la otra", dice.

Jimmy Hasselbaink: "Javi Navarro es un defensa más duro de lo normal"

Mendieta: "Las charlas son tipo baloncesto americano. Intentan que estemos eufóricos"

Sin embargo, Rochemback, tocado con una visera del revés, niega esas desavenencias entre la plantilla y su máximo responsable. El jugador considera "a todo el cuerpo técnico" como una parte muy importante de la trayectoria del equipo en Europa. "El psicólogo, Beswick, ha sido vital, pero todos los miembros del grupo han cumplido con su parte", dice el brasileño. "Beswick es como un psicólogo de la NBA, intenta mantener la euforia cuando el equipo está en un buen momento y combatir el abatimiento cuando estamos mal", explica el español Mendieta, que no puede jugar por una lesión.

"Esto es un trabajo colectivo, aunque el lado anímico ha sido relevante", concede un cada vez más molesto McLaren, que sólo quiere recordar los peligros del Sevilla, lo técnicos que son los jugadores españoles, y su reciente nombramiento como máximo responsable de la selección inglesa. Entonces, cuando habla de esas cosas, sonríe y se le nota lo muy contento que está.

El Middlesbrough, además de contra el Steaua, ha conseguido recobrarse tras sufrir marcadores adversos contra el Basilea, en cuartos de final, con el que cayó por 2-0 en Suiza y al que goleó en Inglaterra (4-1). También levantó derrotas en Stuttgart y Roma, ambas por la mínima. "Todos pensaban que lo de Roma era increíble, que no se repetiría, y llegó Basilea y volvieron a decir lo mismo hasta que llegó el partido en Bucarest...", coge carrerilla Southgate, que resume así la actitud de sus compañeros: "Nunca nos sentimos fuera del partido, nunca nos rendimos".

Uno de los protagonistas de esa reacción final ha sido Massimo Maccarone. El italiano, de 22 años, internacional por su país y al que quiso fichar el Milan hace dos temporadas, ha marcado cinco goles en el torneo en siete partidos. Algunos, tan importantes como el que le marcó al Basilea en el minuto 90 del partido de vuelta. Maccarone es el traspaso más caro de la historia del Middlesbrough. El Empoli, que acumulaba llamadas interesándose por el joven, percibió cerca de 12 millones de euros.

Lo curioso, es que el delantero apenas juega en la Liga. El año pasado fue cedido al Parma y al Siena. Esta no le dejaron marcharse. "Yo pedí irme durante el verano porque aquí no juego nunca y el entrenador está claro que no confía en mí", dice con una sonrisa resignada, con medio cuerpo escondido detrás de la puerta de un despacho.

Maccarone, que lleva el pelo rapado al cero y al que se le pueden ver raspaduras en el cráneo, es tímido. Pero lo suficientemente explícito cuando se le pregunta por la marcha de McLaren: "A mí me abre una expectativa. Todavía no entiendo para qué me obligaron a quedarme esta campaña porque mi participación ha sido mínima", dice con un pequeño deje de rencor. Tampoco va a ser titular el miércoles, claro. "Espero participar un poco", concluye con muy poca convicción. En frente se alineará Maresca, con quien ha compartido vestuario en la selección sub 21 italiana.

El que sí va a participar seguro es Jimmy Floyd Hasselbaink. Hasselbaink reserva sus pocas palabras para subrayar la dureza del central del Sevilla Javi Navarro. "Es más duro de lo normal". Está sentado, pero advierte todo el rato de que se marcha mientras se mueve con impaciencia. El delantero ni siquiera contesta sobre la importancia del psicólogo en las remontadas. No le interesa. No es la única pregunta que elude mientras baja a toda prisa las escaleras: "Me voy, me voy, me voy". Y se va sin apenas haber desplegado los labios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de mayo de 2006