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Reportaje:Fútbol | El Barça revalida el título

Ya no juega con calzoncillos, sino con calentadores

Los jugadores del Barça explican los hábitos de Ronaldinho y elogian la mejora de su juego

Sea porque sigue sentado entre Messi y Van Bommel, sea porque no ha variado la hora de llegada -nunca el primero, jamás el último-, en el vestuario del Camp Nou nadie ha advertido diferencias sustanciales en el modus vivendi de Ronaldinho si se compara con la temporada pasada. A lo sumo, algún detalle. "Se ha comprado un colgante con el 10", señala el más atento. Y es cierto.

Un enorme y brillante 10 acompaña ahora a la célebre R que ya colgaba de su cuello y le da un toque cada vez más rapero, sobre todo cuando viste ropa de Nike. "Sigue siendo el primero en apuntarse a una batucada", le reconocen quienes le ven convertir el banco en bongo semana sí, semana también.

Puede que durante la semana sea el mismo; pero, llegado el momento del partido, sus compañeros le han visto diferente. "Ha sido mucho más determinante. Ha logrado más goles, ha dado más pases. Ha aparecido en muchos más partidos", señala Xavi. "Decisivo, mucho más decisivo", coincide Giuly. "Este año, por vez primera, he tenido la sensación de que, por mal que fuera el partido, siempre podía aparecer y solucionarlo", insiste Valdés.? "¡Mira el gol que le metió el sábado al Cádiz!"

Para Puyol, capitán del equipo, la temporada de su compañero es fácil de calificar: "Espectacular. Por lo que ha hecho y por cómo lo ha hecho, espectacular. Ha marcado más goles que nunca, y en el fútbol mandan los goles", añade el capitán. Goles extraordinarios muchos de ellos. "¿Con qué gol me quedo? ¡Con los dos de Madrid, claro!", señala Eto'o: "Son inolvidables". La mayoría del equipo azulgrana le apoya. No todos, Edmilson recupera de la memoria y señala el segundo en casa contra el Sevilla: "Un detalle maravilloso", dice.

"Pertenezco a la generación del punxot [darle con la puntera], vengo de otro fútbol, así que para mí lo más grande es precisamente eso: cómo lo hace todo", reconoce Àngel Mur, que lleva 30 años cuidando a los futbolistas en el camerino azulgrana. Sylvinho explica que no le deja de sorprender. "A veces, cuando subo la banda y le veo tan marcado, pienso: 'No me puede devolver la pared'. Pero sigo corriendo y me llega la pelota. Entonces, me gustaría parar y preguntarle: 'Pero a ver, ¿cómo lo has hecho?". También le destaca otro mérito: "Es muy solidario y, si el partido lo exige, se compromete mucho en defensa".

Deco, siempre contundente, lo resume: "Ha estado sensacional. Ronie es sensacional". El internacional portugués es, con Motta, uno de sus mejores amigos en el vestuario azulgrana y destruye la idea de que el Balón de Oro le haya cambiado. "Nada, cero, sigue todo igual". Igual de alegre, igual de feliz. Sólo una vez durante la temporada se borró su sonrisa: "Cuando le expulsaron contra el Zaragoza en la Copa del Rey lo pasó fatal", asegura Eusebio.

Discrepan en el departamento de prensa del club, donde las solicitudes de entrevistas se han duplicado en la última temporada. "Sale a más de una al día. Imposible", reconocen los encargados de filtrarle las solicitudes, que elogian su comportamiento: "Rara ha sido la semana que no ha concedido una o dos entrevistas. Es un fenómeno".

De hecho, sólo ha variado un hábito: ya no juega con los calzoncillos que trajo de Brasil, juega con calentadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de mayo de 2006