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Reportaje:

La Feria supera la realidad nacional

Políticos, empresarios, artistas y profesionales de la comunicación olvidan sus diferencias entre sevillanas y rebujito

La Feria de Abril volvió a reunir este año a las personalidades más representativas de la política andaluza. Consejeros, ediles y secretarios generales de partidos aparcaron ayer sus respectivas preocupaciones para acudir a la cita anual que la Cadena SER convoca en su caseta. Aunque no todos bajarán las armas esta semana, algunos aprovecharán el rebujito para quemar su último cartucho. "Vamos a intentar hablar esta noche del Estatuto, y mañana por la mañana también. Lo intentaremos hasta el final, es algo compatible con la Feria", explicaba Javier Arenas al entrar en la caseta de la cadena radiofónica.

En definitiva, que algunos no descansan, un comentario común entre las personalidades que se encajan la corbata o el traje de flamenca. "La gente no entiende bien cómo los sevillanos podemos estar mucho tiempo en la feria y tener un ritmo de trabajo normal", plantea Enrique Cervera, portavoz del Gobierno andaluz. La respuesta la tiene Jaime Raynaud: "Sabemos compartir trabajo y obligaciones institucionales en la Feria". Algo que forma parte de la realidad nacional andaluza. "La realidad de Andalucía es que vamos a tener un estatuto de primera, como corresponde a un pueblo de primera que tiene expresiones de primera como la feria", sentencia el portavoz de la Junta con una amplia sonrisa. Y es que para ellos este asunto es un tema zanjado que no cambiará ni con una invitación a langostinos en la caseta del PP aunque, teniendo en cuenta que estos consejeros pertenecen al Gobierno del talante, quizá finalmente sí puedan bailarse las sevillanas del entendimiento. "Espero que en estos días haya oportunidad y momentos en que se puedan comentar los temas y se pueda llegar a puntos de encuentro", confía María Jesús Montero, titular de Salud en el Gobierno andaluz.

Pero ni el Estatuto, ni la gestora de Marbella, ni la huelga de taxis podrán aguar la semana festiva. Sólo la lluvia podría empañar los ánimos feriantes, pero ésta no hizo su aparición ayer ni por asomo. La caseta, debido a la cantidad de gente que llenaba cada rincón, era un hervidero de caras acaloradas. Entre ellas, la de José María del Nido, que reconocía estar "de los nervios" en la víspera del partido de semifinal que el Sevilla F. C. disputará hoy para hacerse con la Copa de la UEFA.

Los corrillos se fueron ampliando a lo largo de la tarde, encabezados por los profesionales mediáticos. Augusto Delkáder, director general de la Unidad de Negocios Medios y consejero delegado de la cadena SER; Daniel Anido, director de la SER y Daniel Gavela, director general de Sogecable y José Gutierrez, director de SER Andalucía, mediaban con personajes asiduos a la caseta como los consejeros de Turismo, Paulino Plata, y Economía, José Antonio Griñán, los integrantes del grupo Los del Río o la modelo Raquel Revuelta, que había desertado de su propia comida de empresa para acercarse a la cita con la SER.

La consejera Micaela Navarro, cuyos asuntos sociales han danzado ya tres días entre caseta y caseta, aplaudió el vestido de cachemira de su compañera de Gobernación, Evangelina Navarro, cuando la vio aparecer por la puerta. "¡Qué guapa!", exclamó Navarro al ver a su colega, entre la aprobación del resto de acompañantes de la mesa. Como ella, la tercera consejera, también muy guapa y bien vestida, María Jesús Montero, se unió a la mesa. Embutida en su traje estampado saludó a unos y a otros y recordó que aunque haya controles exhaustivos para garantizar la calidad de los productos alimenticios en la Feria, contra las intoxicaciones etílicas poco puede hacer su Consejería.

Y cuando el espacio entre consejeros, empresarios y profesionales de la comunicación era más estrecho que nunca, hizo su aparición la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, acompañada de la presidenta del foro Clara Campoamor, Amparo Rubiales, y el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, que debió llegar al recinto en coche oficial, sin pasar por delante de la parada de taxis. La ministra posó para los fotógrafos, mientras los viandantes se paraban frente al corro que se formó a su alrededor y preguntaban. "¿Quién está ahí? ¿Algún famoso?", se oía aquí y allá. La titular de Fomento encontró un hueco en una cómoda esquina de la caseta y compartió la tarde con periodistas y políticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de abril de 2006