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Entrevista:Alfredo Sánchez Monteseirín | Alcalde de Sevilla

"Es imprescindible peatonalizar el casco histórico de Sevilla"

El alcalde de Sevilla, el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, no da un paso atrás en su decisión de peatonalizar la avenida de la Constitución, una de las principales arterias de la ciudad. En una entrevista concedida el jueves, sostuvo que ésta es la mejor forma de hacer más habitable a Sevilla y vencer a los coches. Ayer, el alcalde contestó a preguntas sobre el robo de la estructura metálica de la final de Copa Davis, un suceso en el que, a su juicio, hubo un "fallo garrafal de vigilancia".

Pregunta. ¿La peatonalización de la avenida de la Constitución es irreversible?

Respuesta. Sin duda. Llevamos años preparando este momento y por fin llegó la hora. Hemos planificado, programado y escuchado muchas opiniones. Estamos dispuestos a hablar con todo el mundo sobre las alternativas a la peatonalización, pero este proceso forma parte del modelo de ciudad recogido en el Plan General de Ordenación Urbana.

"Lo de la candidatura de Carlos Herrera sería muy divertido, pero creo que es un bulo"

"La ciudad se porta muy bien con los taxistas y luego, en los momentos claves, nos la juegan"

P. ¿Tan fundamental es el proceso de peatonalización?

R. Resulta imprescindible para mantener vivo el casco histórico de Sevilla. Los beneficiarios serán los vecinos, los comerciantes, pero también el conjunto de la ciudadanía, que va a poder disfrutar del casco histórico de Sevilla, reconquistar para el disfrute de los peatones lo que ahora es una verdadera invasión de las máquinas, de los coches. Se trata de hacer una ciudad para las personas.

P. ¿Tiene algún referente de ciudad para este proceso?

R. Las ciudades europeas más avanzadas. He querido tomar todo lo bueno de esas experiencias, descartando todos los defectos que se hayan podido observar.

P. ¿Esperaba encontrar tanta resistencia?

R. Hay cierta resistencia, lógica, a los cambios y hay también actitudes absolutamente reaccionarias por parte de determinados grupos políticos y quizás algunos grupos sociales, pero son minoritarios. La inmensa mayoría de los ciudadanos está a favor.

P. Los taxistas le han echado un pulso en toda regla en Semana Santa con cuatro días de paro.

R. Creo que entre los taxistas, como entre los comerciantes, hay una inmensa mayoría de gente honrada y trabajadora, pero que están muy mal representados y muy mal dirigidos.

P. Parece difícil de entender la actitud de los comerciantes. La experiencia en otras ciudades demuestra que salen beneficiados de la peatonalización.

R. No hay que irse muy lejos; en Sevilla ha sido así. Es cierto que hay calles peatonales que en los últimos años han caído en la decadencia, pero este proceso que ahora establecemos está sirviendo para regenerar esas calles.

P. ¿Pueden ceder más en las alternativas que han dado a los taxistas?

R. La ciudad siempre se ha portado de una manera extraordinariamente generosa con los taxistas. La ciudad les ha ayudado y va a seguir haciéndolo en los temas de seguridad. También les ha ayudado a que se ganen un buen jornal iniciando la retirada de licencias porque planteaban que era excesiva. Las alternativas que les estamos dando les permiten llevar a los usuarios a diferentes puntos de la avenida de la Constitución. La avenida de la Constitución está accesible; es verdad que no de manera longitudinal, pero sí en varias intersecciones. La ciudad y el Ayuntamiento se portan muy bien con los taxistas. Pero, por desgracia muchos fines de semana se nota una cierta desasistencia en el servicio, y luego en momentos claves como en Semana Santa o en la Feria, nos la juegan.

P. ¿Se les puede obligar a hacer servicios mínimos?

R. Estamos hablando de un sistema muy peculiar. Son empresarios; entonces no podemos hablar de servicios mínimos, porque es un cierre patronal, no es una huelga. Los taxistas funcionan con con medios privados, pero se trata de un servicio público. No pueden actuar como si fueran propietarios de ese servicio, no lo son.

P. ¿Se ha sentido chantajeado?

R. No, aunque ha habido muchas presiones. Gobernar es priorizar y hay quienes piensan que los únicos derechos que hay que imponer son los propios sin contar con los de los demás. Hay mucho asamblearismo dentro de ese colectivo, y personas que pueden ser sensatas en otras condiciones, en ese ambiente compiten para ver quién es más radical.

P. ¿Qué alternativas está pensando el Ayuntamiento para evitar las huelgas de los taxistas?

R. En nuestras manos hay medidas muy drásticas. Se trata de que si uno no cumple con la concesión de servicio público que la ciudad ha puesto en sus manos, la solución es la retirada de licencia. Ahora bien, me parece que es más profundo plantear que si no hay reciprocidad del sector del taxi, las relaciones van a cambiar y no voy a seguir financiando la retirada de licencias.

P. Para la peatonalización de los cascos históricos se requiere un buen transporte público y aparcamientos. ¿Está preparada Sevilla para ese proceso?

R. La estamos preparando con la concesión de aparcamientos. En cuanto al transporte público, el metro y el metrocentro están pensados para que la peatonalización vaya acompañada de un transporte público, ecológico y eficaz. La peatonalización de la avenida de la Constitución se acompaña de la puesta en marcha de la línea del metrocentro.

P. ¿No es demasiado arriesgado, hacer coincidir tantas cosas: obras del metro, peatonaliza-ción...? Da la impresión de que el tráfico está saturando la ciudad.

R. En las ciudades como Sevilla está demostrado que la ambición es sinónimo de éxito. Ésta es una ciudad que tiene que afrontar sus retos con decisión, con valentía, porque no avanzar es quedarse atrás. Podríamos hacer las cosas en décadas, pero llegaremos tarde a todo. Si queremos una ciudad competitiva, potente, tenemos que pasar por estos periodos en los que las grandes obras pueden producir determinados molestias como la congestión del tráfico. Esta congestión no es la consecuencia de las obras, sino la causa por la que las hacemos. Si no lo hacemos llegaríamos muy pronto al colapso y terminarían perdiendo los más débiles. Y ¿quiénes son los más débiles?: los peatones; ¿quiénes son los que invaden con agresividad los espacios de la ciudad?: los vehículos.

P. ¿Cómo ha podido ocurrir el robo de la estructura metálica de la Copa Davis, que pesa 100 toneladas, costó 1,2 millones y estaba en instalaciones municipales?

R. Estoy que me subo por las paredes, muy enfadado. Ha sido un fallo garrafal de vigiliancia. Es un material público, que tenía que estar vigilado. Estoy tomando las medidas necesarias para saber quienes son los responsables y que asuman sus responsabilidades.

P. Han destituido a un jefe de servicio del Instituto Municipal de Deportes, ¿habrá más ceses?

R. Primero habrá que determinar las responsabilidades y luego, tomarermos las medidas correspondientes. Me he puesto en contacto con la Policía para dar con los ladrones lo antes posible. No sólo se trata del material robado, sino de una estructura que fue un símbolo para la ciudad.

P. Un juez ha paralizado la mezquita de Los Bermejales. ¿qué va a hacer?

R. Lo que hace siempre cuando cualquier colectivo que reúne una serie de características que están regladas plantea ante el Ayuntamiento una cesión de suelo. Lo que hemos hecho con los mormones, con los evangélicos y una y mil veces con la Iglesia católica. Es decir, cumplir la ley y no discriminar por razón de religión, raza, sexo o de cualquier otro tipo; simplemente no discriminar.

P. El caso de corrupción en Marbella ha reabierto un debate sobre el poder de los ayuntamientos sobre el suelo. ¿Qué opina?

R. El problema surge cuando se pone la administración del urbanismo en manos de poderosos intereses particulares.

P. Pero están surgiendo numerosas irregularidades en ayuntamientos, sobre todo en la costa. ¿Tanta riqueza genera el suelo?

R. El suelo genera una riqueza enorme, extraordinaria. Los ciudadanos tienen que optar entre gente que administra esos recursos de forma responsable o que responde a esos intereses poderosos.

P. A falta de un año para las elecciones municipales todavía no tiene rival en el principal partido de la oposición...

R. ... Pero quién va a querer entrar en un juego en el que lo único que se le pide al candidato de la derecha es que haga una política de crispación, de destrucción, de enfrentamiento... Nadie tiene madera para hacer esa guerra sucia política que desde la dirección radicalizada y extremista del PP se les pide a los suyos.

P. De los candidatos que se barajan, ¿tiene alguna predilección?

R. Lo de Carlos Herrera sería muy divertido, pero creo que es un bulo. Me gustaría contar con un adversario que tuviera la suficiente altura de miras como para pensar más allá de las consignas de la extrema derecha que dirige hoy en día al PP en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de abril de 2006