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CIENCIA

El proyecto BIOS impulsa el código abierto en la investigación biotecnológica

Uno de los frutos de BIOS es Trans Bacter, una nueva técnica que obvia el uso de la 'Agrobacterium tumefaciens' y, por tanto, elude la necesidad de pagar derechos de propiedad

Los genes y las bacterias, como los discos o los libros, también tienen restricciones para ser copiados y usados libremente. La batalla por la propiedad intelectual no está limitada a los cuartos de adolescentes intercambiando música a través de Internet: afecta a todos los sectores, lo mismo a la música que al cine o a los laboratorios de investigación biotecnológica.

Como en los otros ámbitos, los científicos están dando la misma respuesta: soslayar las restricciones del sistema de propiedad intelectual desarrollando modelos alternativos inspirados en el código abierto y el copyleft. Es un modelo basado en la libre distribución de la información y el conocimiento, que da libertad para que pueda usarse sin restricciones y sin impedir el desarrollo de modelos de negocio.

Biological Information for Open Society (BIOS) es una más de estas iniciativas. El reto marcado por esta organización creada por el investigador australiano Richard Jefferson es desarrollar tecnologías biológicas y los recursos legales que faciliten la investigación, sorteando las trabas de las patentes.

Nueva bacteria

Si software libre como Linux, Apache o Firefox ha sido desarrollado mediante la colaboración a través de Internet y la libre distribución del código de estos programas, sin restricciones, quizá pueda funcionar el mismo modelo para crear tecnologías de la vida, como bacterias y genes. Ésa es más o menos la premisa del proyecto.

El ejemplo del objetivo de BIOS lo representa su Trans Bacter, un sistema para transferir genes a plantas. Hasta hace poco, la única forma de hacer esto (para el desarrollo de plantas transgénicas como el arroz golden enriquecido en provitamina A) era usar la bacteria Agrobacterium tumefaciens, alrededor de la que existen patentes que obligan a pagar unos royalties por su uso que muchas organizaciones pequeñas no se pueden permitir.

Hace justo un año, Jefferson y un equipo de investigadores dieron su golpe de efecto anunciando en la revista Nature el Trans Bacter, una nueva técnica que obvia el uso de la Agrobacterium tumefaciens y, por tanto elude, la necesidad de pagar sus royalties. El nuevo procedimiento desarrollado por los investigadores asociados a BIOS usan dos nuevas familias de bacterias (Rhizobium, Sinorhizobium y Mesorhizobium) y está disponible libremente; pero con una condición: aquellos desarrollos que se logren con las técnicas de BIOS deben engrosar ese patrimonio común (procomún) que ellos promueven.

El camino para el desarrollo de un conocimiento abierto en el campo de la biotecnología parece plagado de dificultades. Para crear una planta como el arroz golden, por ejemplo, son necesarias más de 40 patentes y la bacteria Tumefaciens es sólo una pieza del entramado, señalaba un editorial de Nature; por tanto, se necesita un esfuerzo tremendo para crear una biología de código abierto.

También es cierto que nadie imaginó en su día que el software pueda ser desarrollado siguiendo el modelo del código abierto. En el punto de mira de BIOS están los países pobres, con limitaciones y dificultades para acceder a los avances biotecnológicos. Los dos pilares del proyecto son Bio Forge y Patnetb Lens.

El primero de ellos nace con la misma filosofía que las comunidades de software libre y software de código abierto: una plataforma para reunir y "crear sinergias" entre investigadores y estudiantes de todo el mundo que colaboren en proyectos biotecnológicos "abiertos". Está inspirado en Source Forge, un sitio que alberga proyectos de software abierto.

Un programador que quiera realizar un software de código abierto abre su proyecto en Source Forge. Aquellos que quieren colaborar con él se suman, y Source Forge les proporciona la plataforma de colaboración en Red, albergando sus foros, el código del proyecto.

Bio Forge pretende conseguir lo mismo porque no se trata sólo de que los países más desfavorecidos tengan acceso a los productos derivados de la investigación biotecnológica, sino que "más bien lo que hace falta es que tengan una oportunidad para participar colectivamente en la creación de soluciones par sus propios problemas usando herramientas que se ajustan a sus necesidades", explican en la declaración de intenciones de BIOS.

Patent Lens es una plataforma para ayudar a navegar a los investigadores en el complejo sistema de patentes. La iniciativa surge como respuesta al "panorama legal y de negocios actual que impide que muchos grupos en los países desarrollados y en vías de desarrollo puedan acceder a las tecnologías de las ciencias biológicas".

BIOS: www.bios.net/ BIOFORGE: www.bioforge.net/ PATENTLENS: www.bios.net/daisy/bios/patentlens.html CAMBIA: www.cambia.org/

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de abril de 2006