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La empresa del amigo del concejal Calvo perdió el contrato de la grúa de Vigo

La empresa Hixienes, adjudicataria, en unión temporal de empresas (UTE) con Sufi, de una de las nuevas zonas del servicio de estacionamiento regulado (SER) de Madrid, fue descartada en el concurso para gestionar el servicio de grúa de retirada de vehículos del Ayuntamiento de Vigo, gobernado por el PP, por carecer de solvencia técnica.

La mesa municipal de contratación viguesa desechó la propuesta de Hixienes, de la que es apoderado el ex diputado regional gallego Juan Manuel Casares, amigo personal del edil madrileño de Seguridad, Pedro Calvo, por su inexperiencia en el sector, un argumento que no se tuvo en cuenta en la controvertida adjudicación de los parquímetros de Madrid.

El Ayuntamiento de Vigo rechazó en septiembre de 2005 el intento de que el socio de Hixienes en su pugna por la grúa, Daorje, garantizase la solvencia global de la propuesta, tesis que sí aceptó el Consistorio de Madrid al validar la supuesta experiencia de la empresa gallega en la gestión de parquímetros, en alianza con la firma Sufi.

El presidente de la mesa de contratación de Vigo, el concejal de Economía y Hacienda Javier Guerra, es amigo personal de Calvo y Casares, con los que intimó en su época de dirigente de Nuevas Generaciones del PP en Galicia.

Al concurso de la grúa de Vigo, convocado a principios de 2005, se presentaron tres propuestas: Hixienes-Daorje, Estacionamientos y Servicios (de Fomento de Construcciones y Contratas, actual adjudicataria) y el socio de Casares para los parquímetros de Madrid, Sufi, en unión temporal con Setex. Pese a presentar la oferta económicamente más ventajosa para las arcas municipales -1.613.000 euros anuales-, la empresa de la que es apoderado Casares fue descartada, al considerar el Ayuntamiento vigués que no reunía suficiente solvencia técnica.

Hixienes se dedica a la limpieza de edificios públicos, entre ellos el principal hospital y la Universidad de Vigo. Según el Ayuntamiento gallego, el fin social de esta empresa no le permitía optar a la grúa.

En diciembre pasado, las otras dos propuestas también fueron rechazadas, por problemas urbanísticos relacionados con los terrenos propuestos para el almacenamiento de los vehículos retirados. Tras declarar desierto el concurso, el Consistorio vigués invitó a las empresas que participaron en la anterior convocatoria a un procedimiento restringido, que se resolverá en las próximas semanas.

Hixienes pretenderá demostrar su solvencia con una certificación de la adjudicación de los parquímetros de Madrid, mientras que Sufi (su socio en el concurso de los parquímetros de la capital) se ha retirado del concurso.

La oposición al PP en el Ayuntamiento de Vigo ha criticado al gobierno municipal por invitar al procedimiento negociado a Hixienes-Daorje sólo seis meses después de descartar esta unión temporal por su falta de solvencia.

Por otra parte, varios centenares de vecinos de Fuencarral-El Pardo se manifestaron ayer para pedir al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, que suspenda el servicio de estacionamiento regulado (SER) en sus barrios, informa Gabriela di Bella. Pintaron de color rosa las rayas verdes, colocaron carteles contra los parquímetros y cortaron 40 minutos la calle de Monforte de Lemos, donde está la Junta Municipal de Fuencarral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de abril de 2006