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Entrevista:ANDREA BOCELLI | Tenor

"Estoy contaminado por el dinero"

Pregunta. O sea que los compositores modernos no saben decir "te quiero". Demuestre su imaginación.

Respuesta. Yo diría Ti voglio bene [te quiero], porque es la expresión típicamente italiana,

P. Pues tampoco se rompe mucho la cabeza. ¿Cómo se declaró a su mujer?¿Qué le dijo?

R. En mi época no se decía. Se pasaba directamente a los hechos. Los gestos sustituían a las palabras.

P. Vender, vende usted como un poseso. ¿Es suficiente?

R. Sé que mi compañía discográfica ha vendido muchos discos míos. No por ello me siento un vendido [ríe]. Mi problema no es vender, sino dar un sentido a lo que hago. Si se hacen las cosas así, al final hay también correspondencia con las ventas,

P. ¿Cuánto le molesta el rechazo del mundo de la lírica?

R. Al principio, mucho. Ahora, nada, porque me he dado cuenta de que un cantante debe acostumbrarse a ser criticado en relación al éxito que tenga.

P. ¿Nunca hará ópera en serio?

R. La encuentro poco informada. Creo que debo de ser el cantante que más ópera ha grabado de mi generación.

P. No hablaba de discos...

R. ... Espere: déjeme decirle que los verdaderos resultados los he obtenido en el mundo de la ópera, donde he sido constantemente el primero de las listas en todo el mundo con mis grabaciones. Con el pop, sólo me ha pasado una vez.

P. Usted se dio a conocer a través de Zucchero, que hace rock, y del Festival de San Remo. Circuitos comerciales de canción ligera.

R. También Beniamino Gigli es más conocido por Mamma que por la Aida o Il Trovatore. Porque el mundo de la ópera es un nicho con un pequeño público. Y el del pop es grandísimo.

P. Intuyo que se cree muy envidiado.

R. La envidia, desgraciadamente, es un sentimiento que se extiende por todo el mundo. Ya Oscar Wilde decía que la gente te perdona todo menos el éxito.

P. ¿Quién es el mejor tenor del mundo?

R. ¿Después de mí?

P. Su canción Con te partirò fue publicidad de los móviles en Italia. No pagará un duro desde entonces.

R. Siempre he pagado todos los móviles y los recibos mientras los he tenido. Ahora los he dejado completamente.

P. Han comparado su popularidad a la de Enrico Caruso. ¿Se quedan cortos?

R. Es un poco exagerado. Enrico Caruso es un mito imperecedero y un pionero.

P. Y usted, aparte de ser el que más, aún no se ve como un mito.

R. Lo de que soy el mejor lo digo en broma. En cualquier caso, creo dar una contribución seria al canto. Convertirme en un mito no figura entre mis objetivos.

P. Berlusconi, en su modestia, quería grabar un disco con usted.

R. La propuesta vino de un amigo común, Tony Renis. Pero luego no se hizo nada, porque creo que el cavaliere Berlusconi está demasiado ocupado en asuntos un poco más serios.

P. Cantaría él más que usted, sin duda.

R. Yo le dejaría, sin duda, a él la parte principal.

P. Su padre producía Chianti. Tendrá buenas costumbres al respecto.

R. Cuando papá faltó, empezamos mi hermano y yo a hacer vino. Hacemos un buenísimo Sangiovese y, desde 2005, también un buenísimo Cavernet Sauvignon.

P. ¿Qué le aburre a muerte?

R. Las entrevistas, por ejemplo.

P. ¿Qué no se puede permitir con sus ahorros?

R. Nada. Tengo más de lo que necesito. Como casi todos. Pienso que mi mayor problema es justamente éste: estoy también contaminado por la tentación del dinero, que luego no sirve para nada.

P. Usted no sabe qué hacer con su dinero.

R. No, porque, fundamentalmente, con un libro, un piano y un amigo invitado a cenar una persona no necesita más.

P. Ya que toca tantos palos, ¿se atrevería a cantar flamenco?

R. No, porque no lograría hacerlo tan bien como los españoles.

PERFIL

Con 47 años y dos hijos, estrena "Amor", disco de boleros y canciones latinas, y parece un personaje de humor cambiante, cuyos colaboradores avisan de que no tolera la menor alusión a su ceguera. Se divierte "viviendo, observando a la gente y viendo crecer a mis hijos". Aparte de la música, le gusta "leer, ir a caballo y hacer deporte"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de marzo de 2006

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