Necrológica:Perfil
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Lennart Meri, ex presidente de Estonia

Inició las negociaciones para el ingreso en la OTAN y la UE

Lennart Meri, el primer presidente de Estonia después de que ese pequeño país del Báltico recuperara su independencia en 1991, falleció ayer, 14 de marzo, a los 75 años de edad. Tanto los partidarios como los opositores de Meri coinciden en que fue una destacada personalidad. No sólo se distinguió como influyente político, sino que también fue un conocido historiador, cineasta documentalista y literato.

Lennart Meri nació en Tallin en 1929. Su padre era diplomático y traductor, gracias a lo cual desde temprana edad vivió en el extranjero y estudió en nueve colegios diferentes en cuatro idiomas. Dominaba a la perfección el alemán, el finlandés, el francés y el inglés. El ruso lo aprendió después de que Estonia perdiera su independencia: en Siberia, adonde fue deportado en 1941 por las autoridades soviéticas junto con sus padres, compartiendo así el destino de decenas de miles de estonios, letones y lituanos.

De vuelta en Estonia, Meri se graduó en 1953 en la Facultad de Historia e Idiomas de la Universidad de Tartu. Las autoridades no le permitieron que se dedicara a la historia, así es que Meri trabajó primero en el teatro Vanemuine, el más antiguo de Estonia, y después como productor de obras dramáticas para la radio.

Meri regresó en más de una ocasión al lugar de su destierro, a Siberia, pues le interesaban la cultura y las tradiciones de las pequeñas etnias que habitan en esa vasta zona y en otras regiones de la Unión Soviética. Numerosos libros y documentales fueron el resultado de sus viajes.

Su primer libro lo publicó en 1958, después de un viaje a Asia Central. Su pasión por la literatura le llevó a traducir al estonio a Pierre Boulle, Graham Green, Erich Maria Remarque, Alexandr Solzhenitsin o Vercors (Jean Bruller). Su obra más conocida como historiador es, seguramente, Plata blanca, de 1976, una reconstrucción de la historia de Estonia y la región del Báltico.

A finales de los años ochenta del siglo pasado, Lennart Meri se incorporó activamente al movimiento por el restablecimiento de la independencia de Estonia. En 1990, después de las primeras elecciones democráticas en el país, creó prácticamente desde cero el Ministerio de Exteriores, que encabezó. Dos años más tarde, en octubre de 1992, el Parlamento le eligió presidente de Estonia, en representación de una coalición conservadora, y fue reelegido en el cargo en 1996.

Entre sus principales logros figura el comienzo de las negociaciones para el ingreso de Estonia en la OTAN y la Unión Europea. De la gran popularidad que gozaba Meri en Estonia son testimonio los libros sobre historias curiosas de su vida y anécdotas ocurridas durante su presidencia.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de marzo de 2006.