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Los dos presuntos autores de un atropello mortal intencionado en Cornellà se entregan a la policía

El conductor del vehículo trabaja en una empresa de seguridad y su acompañante es camionero

Los dos hombres que en la madrugada del domingo atropellaron de forma presuntamente intencionada y causaron la muerte a otro a la salida de una discoteca de Cornellà se entregaron ayer por la mañana a la policía. A las ocho se presentó en la comisaría el conductor del coche, Emmanuel Pérez, de 25 años y residente en L'Hospitalet. Él mismo facilitó a los agentes el nombre de su copiloto, José Villa, de 24 años y de Cornellà, que apareció en las dependencias policiales por su propio pie dos horas más tarde. Los dos están acusados de un delito de homicidio.

Ambos sabían que, de no entregarse, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía iban a detenerles en cuestión de horas. Su inexplicable acción había sido presenciada por numerosos testigos, que facilitaron la matrícula del coche y la descripción de los presuntos homicidas a los investigadores.

Los testigos afirmaron que en la madrugada de domingo, a la salida de la discoteca Bora Bora del polígono Almeda de Cornellà, los supuestos agresores increparon desde el interior de su coche, un Seat Ibiza plateado, a un grupo de jóvenes, que no les hicieron caso. Fuentes policiales señalaron que, pese a haber estado en la misma discoteca, los dos grupos no se conocían. Al ver que no había respuesta a su provocación, el Seat Ibiza fue a un extremo de la calle, desde el cual giró haciendo un trompo y aceleró intentando atropellarles. Los jóvenes pudieron esquivar la primera embestida, pero el coche giró de nuevo y repitió la operación. Esta vez arrolló y pasó por encima de Aaron V. L., de 24 años y vecino de Premià de Mar, que murió poco después en el hospital de Bellvitge. Otro joven resultó herido leve en una pierna.

Los padres no sabían nada

Los detenidos explicaron a la policía dónde estaba su coche. La policía científica lo inspeccionó para recabar pruebas. Ninguno de los dos detenidos tenía antecedentes. Ambos vivían con sus padres y trabajaban. El conductor y presunto autor del atropello vivía a escasos 500 metros de la discoteca. La madre de Emmanuel Pérez, muy afectada, explicó que su hijo era el dueño del coche y que trabaja para una empresa de seguridad.

Los padres de José Villa, el copiloto, no tuvieron conocimiento de lo ocurrido ni de que su hijo había sido detenido hasta primera hora de la tarde de ayer. Villa, conductor de camiones, salió ayer de su casa a las 7.30, ya que a las 10.00 debía salir con un camión de Sant Quirze hacia Sevilla. Mientras sus progenitores, que no notaron nada extraño en su comportamiento, creían que estaba trabajando, el joven se encontraba en las dependencias policiales de Cornellà. Los padres manifestaron ayer que veían muy poco a su hijo por las características de su trabajo. Añadieron que en noviembre rompió con su novia, con la que salía desde hacia cuatro años. Desde entonces acudía a las discotecas cada viernes y sábado con un nuevo grupo, a cuyos integrantes conocía del colegio.

La discoteca Bora Bora forma parte de una zona de ocio del polígono Almeda de Cornellà. Los locales están más próximos a zonas pobladas de L'Hospitalet, municipio vecino, que a Cornellà. Por ello, mientras que los vecinos de este municipio no están afectados por el ruido y las aglomeraciones que generan estas instalaciones, los vecinos de L'Hospitalet se quejan por los ruidos que causan los jóvenes los fines de semana.

El Cuerpo Nacional de Policía monta cada semana un dispositivo para controlar la zona. Fue precisamentre un vehículo policial el que vio al Seat Ibiza salir disparado y saltarse un semáforo tras atropellar mortalmente al joven de Premià.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de enero de 2006