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Reportaje:

Air Madrid abre las alas

La aerolínea prepara su expansión y amplía los destinos y la flota

La compañía Air Madrid tiene sus mostradores de facturación en Barajas prácticamente escondidos en un rincón, tras las mesas de una cafetería, pero el pasado verano se hizo muy visible en el aeropuerto. Durante algunos días, grandes pancartas adornaron sus paredes con protestas por el retraso de sus aviones. La aerolínea, muy nueva -empezó a volar el 30 de mayo de 2004-, ha ido sorteando toda clase de problemas en el servicio. Algunos por causa propia, y otros ajenos, pero los aviones, entre protesta y protesta, han ido volando, y la empresa, creciendo. Hoy afronta un ambicioso plan de expansión que la llevará a combinar vuelos eminentemente turísticos, como el recién inaugurado a Fortaleza, en el noreste de Brasil, con otros cuyo foco de atención parecen los inmigrantes, como los que prepara a Rumania. Los destinos, muy diferentes, compartirán la filosofía de Air Madrid. "No es una compañía de bajo coste", dice su presidente, José Luis Carrillo, "sino de precio justo".

La compañía cerrará el año 2005 con unos beneficios de entre cuatro y seis millones de euros, según afirma su presidente

El crecimiento del grupo turístico pasa por la apertura de al menos un hotel en cada uno de los destinos a los que vuele Air Madrid

Air Madrid, en realidad, mezcla varios conceptos: tiene precios bajos, pero no es de bajo coste -no vuela de punto a punto, realiza líneas transoceánicas, no cobra por servicios como el menú a bordo o los equipajes...- y es regular, aunque su futuro parece más bien diseñado para el chárter, al menos en gran parte, dado el grupo al que pertenece.

Tras unos convulsos principios que terminaron con el enfrentamiento entre los empresarios que la crearon, Air Madrid fue adquirida en su totalidad en diciembre de 2004, al año de su nacimiento, por el Grupo Optursa Management Limited, propiedad de José Luis Carrillo. La aerolínea lleva incorporado el operador turístico Alada Tours, con lo que ambas firmas se integraron en un conglomerado que cuenta, entre otras cosas, con 37 hoteles, agencias de viajes y una participación en el mercado mayorista británico a través del operador My Travel. La compra de la línea aérea cerraba el círculo del grupo de Carrillo: el operador turístico vende los viajes a los turistas, Air Madrid los transporta y los pasajeros ocupan los hoteles. Por eso el plan de expansión de la compañía aérea recién anunciado se acompaña de la idea de abrir en cada destino de Air Madrid al menos un hotel.

Vuelo a Tel Aviv

La compañía acaba de inaugurar la línea Madrid-Fortaleza, que continúa hasta Buenos Aires, y a partir del 27 de marzo despliega sus alas por otras ciudades nacionales y extranjeras. A los actuales destinos de Madrid, Barcelona y Tenerife, unirá en España los de Las Palmas de Gran Canaria, Palma de Mallorca, Málaga, Santander y Santiago de Compostela. En Europa establecerá conexiones con Roma, Milán, Francfort, París, Bucarest y Lisboa. Ha llegado a un acuerdo con el Gobierno de Israel para volar a Tel Aviv a partir del 13 de marzo -pensando en su conexión con Buenos Aires, donde existe una importante población judía-, y en América Latina ha conseguido licencia para realizar vuelos nacionales en Argentina y tiene muy avanzadas las negociaciones con el Gobierno de Nicaragua para volar a Managua.

En este último caso, el plan de expansión ha seguido el camino inverso. Optursa primero ha comprado en Managua un hotel -el Camino Real- y ahora prepara el aterrizaje de la compañía aérea. En Fortaleza, adonde vuela desde el pasado día 18, busca, sin embargo, terrenos para crear un complejo hotelero en alguna de sus extensas playas.

La ampliación de destinos implica la de la flota. Air Madrid vuela ahora a Argentina, Costa Rica, Panamá, Colombia (Bogotá y Cartagena de Indias), Ecuador (Quito y Guayaquil), Perú, Chile, México, y Brasil. Tal número de destinos, y seis aviones, pueden explicar los continuos retrasos. En dos meses espera incorporar tres nuevas aeronaves y terminar el año con un total de 12, todos Airbus.

Si se amplía la flota, se tienen que ampliar los hangares. De manera que Air Madrid está negociando con Aeropuertos Nacionales (AENA) un total de 25.000 metros cuadrados en el nuevo Barajas en los que ubicar también las oficinas.

Compras de hoteles, de aerolíneas, nuevos destinos... ¿Qué cuesta y con qué se financia toda esta expansión? Carrillo, que se reunió la pasada semana con un grupo de periodistas para explicar los nuevos proyectos, no lo concretó. "Se financia con recursos del grupo", dijo. Afirmó que Air Madrid cerrará 2005 con beneficios "de entre cuatro y seis millones de euros", pese a la escalada del precio del petróleo.

Desde su nacimiento, y con el reclamo fundamental de sus bajas tarifas -Madrid Fortaleza, ida y vuelta, se vende a partir de 490 euros, más tasas y cargos de emisión-, la compañía ha transportado 1,2 millones de pasajeros. Un rápido crecimiento que no ha ido acompañado de la solución de muchas de sus deficiencias en el servicio al cliente. No es sólo la falta de puntualidad. También la falta de información y disculpas por los retrasos, o problemas en los asientos del avión, las luces de lectura o el circuito de televisión, que hacen los vuelos más incómodos de lo que deberían ser.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de enero de 2006