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Reportaje:

Bonanza bursátil en América Latina

La rentabilidad de las acciones de la región se disparó en 2005 por tercer año consecutivo

Lo que antes parecía un aluvión de pérdidas es hoy una de las inversiones más rentables del mundo. Los fondos que invierten en acciones de América Latina obtuvieron en 2005 una rentabilidad del 51%, encadenando así tres años de subidas vertiginosas. Los expertos dicen que las ganancias continuarán, pero advierten a los que quieran "hacer las Américas" que sigue habiendo factores de riesgo.

La Bolsa de Venezuela es la única oveja negra en el conjunto de mercados latinoamericanos, con una caída que superó el 20,8% el año pasado

Hace apenas tres años, las mayores bolsas de América Latina asumían un puesto privilegiado en la lista negra de inversores en los llamados mercados emergentes. La crisis económica de Argentina y su decisión de dejar de pagar su deuda externa, junto con la llegada de Luiz Inácio Lula da Silva, y su trayectoria como líder sindical, a la presidencia de Brasil espantaron a los capitales de inversión. Las rentabilidades que ofrecían Brasil, Argentina y México, las locomotoras de la región, apenas competían con la de los mercados asiáticos. En los últimos tres años, sin embargo, las cosas han cambiado.

Los fondos de inversión que se concentran en acciones de empresas que cotizan en América Latina han registrado una rentabilidad del 51% en 2005, según datos del servicio de análisis Morningstar. En 2003, el retorno de los fondos de inversión que apostaron por las acciones latinoamericanas fue del 60% y en 2004 del 40%.

Un 117% de revalorización

Casi todos los principales parqués de la región pasan hoy por tiempos de bonanza. El de mayor crecimiento ha sido el colombiano, que en 2005 se disparó con una sorprendente revalorización del 117%. Pero las ganancias han sido suculentas también en Brasil, donde el Bovespa, el principal índice accionario del país, registró una escalada del 49%. México, el otro peso pesado del continente, subió un 47% en el ejercicio. Las subidas más triviales las obtuvieron los mercados de renta variable de Perú (creció un 24%) y Argentina (un 22,6%).

La Bolsa de Venezuela es la única oveja negra en el conjunto de mercados latinoamericanos, con una caída que superó el 20,8% durante el año pasado.

Los analistas señalan que las principales explicaciones del ascenso de las bolsas latinoamericanas se encuentran en el entorno internacional. Un informe del banco de inversión estadounidense Merrill Lynch indica que mientras los tipos de interés se mantengan bajos en Estados Unidos y Europa, y el precio de las materias primas siga en las alturas en las que se sitúa ahora mismo, las acciones de las compañías latinoamericanas seguirán siendo uno de los mayores atractivos para inversores que buscan mayor rentabilidad y que también están dispuestos a asumir al tiempo unos mayores riesgos.

Otro factor es la debilidad del euro frente a las principales divisas emergentes. Con esa variable a su favor, los fondos de inversión que se dedican a estos mercados han ofrecido una rentabilidad adicional a sus clientes. En los últimos doce meses, el real brasileño, por ejemplo, se ha revalorizado en torno a un 30% respecto al euro.

Así las cosas, los fondos de inversión de Europa y Estados Unidos se han lanzado a la conquista de las bolsas de la región. Datos de Bloomberg, el servicio de información económica y financiera, indican que los fondos que se concentran en colocar sus dineros en América Latina recibieron más de 3.400 millones de euros durante 2005.

El camino para "hacer las Américas", sin embargo, también está lleno de peligros. De hecho, la última vez que las acciones latinoamericanas escalaron durante tres años consecutivos, el rally terminó en diciembre de 1993. La fiesta llegó a su fin con la devaluación del peso mexicano en diciembre de ese mismo año. En los dos meses siguientes las acciones de la región se desplomaron un 39%.

El servicio de estudios de Wachovia, uno de los mayores bancos de Estados Unidos, avisa precisamente del riesgo que supone la altísima volatilidad de los mercados latinoamericanos. Los inversores que apuesten por las bolsas de la región tienen que estar preparados para los movimientos fuertes, explica la citada entidad.

Otro de los peligros que entrañan estos mercados es la falta de profundidad. Las acciones colombianas en 2005 fueron las segundas de mayor rentabilidad a nivel mundial, según Bloomberg. Pero únicamente 18 empresas cotizan en ese mercado, restándole así liquidez a ese mercado. La pauta la ponen, en realidad, las bolsas de Brasil y México. Y la mayor parte de los fondos de inversión se concentra en esos dos países, lo que no se traduce en una diversificación ideal para cualquier inversor.

"Los fondos de inversión que se concentran en América Latina dependen de la evolución de Brasil y México", dice Bill Rocco, un analista de Morningstar para los fondos de inversión en la región. Otro problema es que las compañías latinoamericanas que cotizan se concentran en un pequeño grupo de sectores como banca, comercio y materias primas. Empresas farmacéuticas o de tecnología aún no se abren camino en estos parqués.

Pero quizá el mayor obstáculo sea la incertidumbre electoral que este año encarará Latinoamérica. Entre noviembre del año pasado y noviembre de 2006, 12 elecciones presidenciales jugarán un papel decisivo en la evolución de los mercados. México y Brasil, serán dos de las piezas claves. Ambos van a las urnas para elegir presidente (México en julio y Brasil en octubre) y los inversores ya se fijan con lupa en los posibles candidatos.

Citas con las urnas

La candidatura de Manuel López Obrador, el antiguo alcalde de México DF, es una de las mayores preocupaciones para los inversores en ese país. Según Wall Street, López Obrador puede debilitar la economía mexicana utilizando el margen de maniobra que actualmente tiene el Estado mexicano gracias a una muy prudente política fiscal, para incrementar el gasto público.

Pero si algunos inversores tienen dudas sobre la evolución de México, la Bolsa de Brasil sigue siendo una de las mejores apuestas en el tablero global, según Merrill Lynch. Las acciones de la banca brasileña, dice esa entidad, deberían seguir escalando a lo largo de este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de enero de 2006