Atacada la sede socialista de Nanclares de la Oca con un artefacto casero
Un artefacto incendiario hizo explosión durante la madrugada del domingo en la sede del PSE-EE de la localidad alavesa de Nanclares de la Oca, causando tan solo diversos daños materiales. La bomba era de fabricación casera y estaba compuesto por un líquido inflamable. Fue colocada en la entrada del local y al estallar produjo desperfectos en la puerta.
El ataque se llevó a cabo sobre las cuatro y media de la madrugada. Uno o varios desconocidos colocaron el artefacto y se dieron a la fuga. La Ertzaintza acudió a la sede socialista hacia las cinco de la mañana, cuando fue alertada del sabotaje. Todos los partidos, a excepción de la ilegalizada Batasuna, condenaron el ataque y mostraron su solidaridad con el PSE-EE ante el intento de los autores del atentando de atemorizar a la militancia socialista.
El secretario general de los socialistas alaveses, Txarli Prieto, se acercó al mediodía hasta la Casa del Pueblo de Nanclares, un municipio de 2.000 habitantes situado a 12 kilómetros de Vitoria. Tras comprobar los efectos del ataque, Prieto aseguró que ningún acto de sabotaje va a desviar a los socialistas de su "firme voluntad" de conseguir definitivamente la paz. Refiriéndose al acto de solidaridad con Batasuna en el BEC y a su lema (Por los derechos civiles y políticos), reclamó a quienes acudieron, y concretamente a la formación ilegalizada, que lo apliquen a este caso "y exijan el cese de este tipo de atentados". En la misma línea se pronunció el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, quien advirtió a Batasuna de que los procesos de paz no empiezan con ataques a las casas del pueblo. Para que se inicie ese proceso, reiteró López, se tiene que dar la condición previa e "indispensable" de que haya una "ausencia total de violencia".
En los últimos meses, las agresiones a sedes socialistas se han sucedido en los pueblos y las capitales del País Vasco. En la primera semana de noviembre se vivieron los momentos más difíciles, cuando grupos violentos atacaron en menos de una semana hasta cinco locales de este partido, así como domicilios de concejales socialistas en Euskadi y Navarra.
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