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El PP exige a Urkullu que la Ponencia de Víctimas se limite sólo a las del terrorismo

Asegura que su actual indefinición y la presencia de EHAK la condenan al fracaso

El PP exigió ayer al presidente de la Ponencia de Víctimas que se ha creado en el Parlamento, Iñigo Urkullu, que aclare cuál va a ser el cometido de este foro. Los populares advirtieron de que no participarán si no se dedica en exclusiva a trabajar con las víctimas del terrorismo. En su opinión, la ponencia está condenada a la "extinción" en su actual estado de "indefinición" y con la presencia de EHAK. A la advertencia del PP se une el rechazo expresado ya por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite), que ve la ponencia como "un nuevo insulto a la memoria de las víctimas".

El parlamentario popular, Santiago Abascal, se expresó en tonos muy duros sobre la reciente constitución de la Ponencia de Víctimas en el seno de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento. Para Abascal, este foro nace "herido de muerte" tras la confusión generada sobre sus objetivos y la presencia "indeseable" de EHAK. Además de exigir a Urkullu que especifique cuanto antes el verdadero cometido de la ponencia, pidió al resto de grupos parlamentarios que exijan a EHAK una condena explícita del terrorismo de ETA.

La ponencia se creó el jueves de la pasada semana y tiene el mandato de ejecutar las medidas de apoyo a las víctimas del terrorismo consensuadas por el Parlamento en febrero y dar cauce a la participación de los afectados. Todos los grupos admitieron en principio estos objetivos, pero los problemas comenzaron cuando se suprimió la mención al "terrorismo" en la denominación oficial de la ponencia. Las discrepancias continuaron entre los partidos cuando cada uno planteó las tareas a los que se debía dedicar. PP, PSE y EA defendieron que se limite la actividad a las víctimas del terrorismo. EHAK y Aralar quieren extender el trabajo a las "víctimas de las dos partes" e incluir, por ejemplo, a presos de ETA y presuntos torturados por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Por su parte, el PNV dejó abiertas todas las posibilidades.

Con este panorama, Abascal advirtió ayer a Urkullu de que su partido mantendrá viva la proposición no de ley que registró hace un mes solicitando la creación de una ponencia dedicada en exclusiva a las víctimas del terrorismo. "Si Urkullu no aclara el cometido real de la ponencia constituida el jueves, seguiremos adelante con nuestra proposición". Abascal puntualizó que está dispuesto a acudir a la primera reunión para ver de qué trata y exigir que sólo se hable de las víctimas del terrorismo. En caso contrario, abandonarán el foro.

"Confundir situaciones"

El rechazo del PP se une al del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite), que ya ha anunciado su intención de no participar ante la falta de definición de la ponencia y la presencia en la misma de EHAK, un partido que "no condena el terrorismo". Según Covite, la ponencia no sirve para encauzar la participación de las víctimas del terrorismo, por cuanto, tal y como está diseñada, también podría acoger a "víctimas de otro tipo de violencia y confundir situaciones de distinto origen, llevando a relativizar lo que los afectados por el terrorismo legítimamente reclamamos".

Por su parte, Natividad Rodríguez, presidenta de la Fundación Fernando Buesa, el dirigente socialista asesinado por ETA en 2000, criticó también ayer la forma en que se ha formado. La viuda del dirigente del PSE expresó su opinión a título personal, ya que el patronato y la dirección de la Fundación aún no se han reunido. Rodríguez afirmó que la forma de constituir el foro ha sido un "retroceso que genera confusión". "Si finalmente la ponencia se convierte en un totum revolutum con víctimas del terrorismo, presos... yo, desde luego, me niego a colaborar. Este país no necesita confusión", resaltó.

Otra postura crítica es la de Maixabel Lasa, la directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo. Según publicó ayer el diario El Mundo, Lasa solicitará al lehendakari Ibarretxe un compromiso más claro del Gobierno con las víctimas para seguir en su cargo, al que llegó en diciembre de 2001. Lasa, viuda de Juan María Jauregi, el ex gobernador civil de Guipúcoa asesinato por ETA, considera necesario un cambio de actitud en los miembros del Ejecutivo y en los partidos que lo sustentan. Txema Urkijo, director de Derechos Humanos, abandonó hace un mes el cargo, al que accedió junto a Lasa hace cuatro años.

La legislatura actual es la tercera en la que se crea una ponencia de víctimas. En la primera se llamó de Víctimas de la Violencia y PP y PSE la abandonaron porque estaba Batasuna. En la pasada fue de Víctimas del Terrorismo, por lo que no estuvo Batasuna, y su trabajo concluyó sin consenso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de noviembre de 2005