Abel Folk debuta en la dirección teatral con la comedia 'Mentiders'

El Borràs acoge la obra, con Enric Majó y Mercè Comes en el cartel

La comedia Mentiders, del dramaturgo escocés Anthony Neilson (1967), es el título escogido por el actor Abel Folk para debutar en la dirección teatral. Su estreno, en realidad, obedece al deseo de toda una compañía de volver a trabajar conjuntamente e insistir en el terreno de la comedia tras el éxito conseguido con el espectáculo Pel davant i pel darrera, que triunfó hace tres años en la cartelera barcelonesa.

Mentiders, que se estrenará el 16 de noviembre en el Teatre Borràs de Barcelona con un reparto compuesto por Enric Majó, Mercè Comes, Francesc Albiol, Santi Ibáñez, Marc Montserrat, Mireia Portas y Anna Azcona, se desarrolla en las horas previas a la Nochebuena, en la vivienda de un maduro matrimonio británico. Una pareja de bobbies (policías ingleses) se acerca hasta la casa para comunicar una mala noticia a los esposos. Pero los dos agentes, de gran corazón aunque dotados de muy pocas luces, sienten lástima del matrimonio y optan por contarles una mentira piadosa que se va embrollando cada vez más hasta provocar situaciones descabelladas e hilarantes.

"Todos los personajes tienen una inteligencia límite, un poco por debajo de la cual ya no serían seres humanos, sino orangutanes", describe el director. Así, la dueña de la casa sufre algún tipo de enajenación mental, que ella potencia en beneficio propio; por la obra desfilan también una mujer que sufrió abusos de niña y consagra todos sus esfuerzos a perseguir a quienes la dañaron, con tal ahínco que ve fantasmas por todas partes, y una joven de inagotable rebeldía. Entre tanto desorden sólo el personaje del esposo (interpretado por el actor Enric Majó) aporta sensatez y sabiduría.

"Es una comedia de ritmo trepidante, una farsa de Navidad, pero bastante malintencionada", asegura Folk. Y señala que "como las buenas comedias, tiene la virtud de ser accesible para todo tipo de públicos, pero posee distintas capas que, además, la hacen interesante para algunos públicos". El director asegura que la obra encierra una carga de reflexión que resulta especialmente interesante para quien busque algo más que el entretenimiento. "Formalmente es una farsa clásica, convencional, pero el argumento no es de comedia. El autor, que es un hombre muy comprometido, culto e inteligente, ofrece su punto de vista sobre la vida, la amistad, las relaciones de pareja y la religión, aunque nunca lo hace de un modo explícito", precisa Abel Folk.

El hasta ahora actor reconoce que la idea de dirigir no estaba entre sus asignaturas pendientes, y que se planteó estrenarse con Mentiders porque le sedujo de un modo especial. Agradece a los actores el respeto que han tenido hacia su trabajo, sin poner reparos a su condición de debutante. "Nunca me han cuestionado, a pesar de que a veces, lo confieso, les he propuesto cosas absurdas", admite. Del lado de los intérpretes, Enric Majó asegura que el de Folk "no ha sido el trabajo de un director novel porque sabía muy bien lo que pedía. Su exigencia ha sido alta, se ha comportado más como un director que como un colega".

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