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El Tribunal Supremo condena a Arnaldo Otegi por injurias al Rey

Los jueces revocan la absolución dictada por el Tribunal Superior vasco

El Tribunal Supremo notificará, previsiblemente hoy, la sentencia en la que condena al líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, a una pena de en torno a un año de prisión por injurias al Rey, según fuentes del alto tribunal. La sentencia del Supremo, de la que es ponente Carlos Granados, revoca la dictada en marzo por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y contará con el voto particular disidente del magistrado Perfecto Andrés Ibáñez.

La sentencia está deliberada y votada desde el pasado miércoles, pero ayer faltaba la firma del presidente de la sección que examinó el recurso, Joaquín Delgado, que se encontraba en su domicilio tras sufrir una intervención quirúrgica. A falta por tanto de los últimos flecos, el tribunal decidió la condena del líder abertzale por las declaraciones en las que se refirió al rey Juan Carlos como "jefe de los torturadores".

Otegi tiene sus antecedentes penales cancelados y no computan a los efectos de esta condena, por lo que la pena de un año es susceptible de quedar en suspenso. Sin embargo, el próximo día 22 de noviembre el líder de Batasuna vuelve a comparecer en el Supremo, y esta vez no viene absuelto, sino condenado a 15 meses de prisión y ocho de inhabilitación absoluta por delito de enaltecimiento del terrorismo por sus declaraciones en el entierro de la etarra Olaia Kastresana, muerta al explotar el artefacto que manipulaba en Torrevieja (Alicante) en julio de 2001. Esta condena, de ser ratificada ahora por el Supremo, unida a la que se hará pública hoy, podría llevar a Otegi a prisión.

Las acusaciones por injurias al Rey se remontan a febrero de 2003, cuando en una rueda de prensa Otegi llamó a don Juan Carlos "jefe de los torturadores", con motivo de una visita del Rey a Euskadi y de las denuncias de torturas realizadas por el director del diario Egunkaria, Martxelo Otamendi, tras su arresto.

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco absolvió al líder de Batasuna al considerar que afirmar que el Rey es el "jefe de los torturadores", que "ampara la tortura" e "impone su régimen monárquico" al pueblo vasco "mediante la tortura y la violencia" son declaraciones "claramente ofensivas, impropias, injustas, oprobiosas y ajenas a la realidad", pero "las restricciones a la libertad de expresión se deben aplicar con un espíritu de tolerancia, sobre todo cuando se trata de crítica en materia política".

Frente a esos argumentos, el fiscal del Supremo, Luis Navajas sostuvo en su recurso de casación que "aún dentro de los límites amplios de la libertad de expresión, lo que no se reconoce ni ampara es el derecho sistemático al insulto". "Lo ofensivo está al margen de la libertad de expresión, que no protege lo vejatorio ni lo desproporcionado", arguyó Navajas.

El fiscal consideró muy cuestionable intentar igualar la figura del Rey a las demás figuras de la política, porque el Monarca "no gobierna, ni legisla, y carece de capacidad de injerencia". El representante del ministerio público pidió que la sentencia del Tribunal Superior del País Vasco sea sustituida por otra condenatoria, de 15 meses de prisión.

Condena de un año

La condena de un año de privación de libertad a Arnaldo Otegi, cuyos argumentos se conocerán tras notificarse la sentencia, fue alcanzada con los votos del presidente de la sección Joaquín Delgado y los magistrados Miguel Colmenero, Andrés Martínez Arrieta y Carlos Granados, sobre la ponencia redactada por este último. El magistrado Perfecto Andrés Ibáñez formulará un voto particular disidente, por entender que las expresiones de Otegi quedan amparadas por el derecho a la libertad de expresión.

La Audiencia Nacional condenó a Otegi a seis años de prisión por el secuestro del empresario Luis de Abaitua en los años 80, y cumplió la pena; de modo que esos antecedentes están ya cancelados. Otegi también está procesado por delito de integración en banda armada, en grado de dirigente, en el sumario por la financiación de ETA a través de las herriko tabernas, en el que se encuentra en libertad bajo fianza de 400.000 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de noviembre de 2005