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PARA EMPEZAR

Red inalámbrica en casa (y 3)

Una de las posibilidades que brinda Windows XP es la de configurar automáticamente una red inalámbrica protegida con contraseña y además se puede grabar su configuración y aplicarla automáticamente en los nuevos equipos.

PANEL DE CONTROL

Las últimas actualizaciones de Windows XP (posteriores al Service Pack 2) incluyen un nuevo Panel de control llamado Configurar red inalámbrica. Al abrirlo, arranca una aplicación de tipo Asistente que hace de guía de configuración paso a paso para facilitar la creación de una red de este tipo. En las diferentes pantallas que irán apareciendo se le pedirá que dé un nombre a la red que está creando y elija el tipo de clave y la seguridad que va a utilizar. Para facilitarle el trabajo, una vez que tenga todos los datos rellenados, podrá guardarlos en una memoria de las de tipo flash y así poder configurar otros aparatos, que quiera conectar a esta misma red, automáticamente.

CONEXIONES

Independientemente del tipo de conexión que tenga a Intenet, puede crearse una red inalámbrica en casa para intercambiarse datos entre ordenadores, compartir la impresora y, también, para compartir su conexión a la Red. El problema es que al tener que compartir con todos los ordenadores de la misma red su conexión, si ésta no es de banda ancha, la velocidad de navegación puede ser muy lenta. Por eso, siempre es recomendable que la conexión sea de banda ancha, tipo ADSL o cable. En cualquier caso, si está pensando montar una red inalámbrica, lo ideal sería que el router fuese ya inalámbrico, de no ser así tendrá que comprar un emisor externo que a su vez tendrá que estar enchufado al router. La diferencia no tiene mayor importancia que la de tener un aparato más ocupando espacio encima de la mesa.

ASISTENTE

Una vez arrancado el Panel de control, el asistente le pedirá que introduzca un nombre para su red inalámbrica. Este nombre será el que estará visible para todos e identificará su red. Es lo que se conoce por SSID. Una vez elegido, el siguiente paso será Asignar una clave, que sólo permita el acceso a su red a aquellos que la conozcan. Esta clave se puede asignar automáticamente por el propio sistema o de una forma manual creando su propia clave. En el primer caso, la longitud de la clave será de 26 o 64 dígitos (clave WAP o clave WEP), y estarán mezcladas tanto las letras de abecedario como los números, dando como resultado una clave muy difícil de recordar, pero muy segura. En el segundo caso, el manual, la clave puede tener cualquier longitud entre 8 y 64 caracteres y será más fácil de recordar, pero puede que por ello también sea menos segura. El apartado inferior de cifrado WAP es conveniente dejarlo marcado, ya que aumenta la seguridad, pero hay que tener en cuenta que no todos los aparatos son compatibles con este tipo de cifrado.

CLAVES

Una vez elegidas las opciones, aparecerá el apartado donde hay que escribir la clave de red, o si ya lo hizo el sistema automáticamente se podrá leer su contenido desmarcando la casilla que hay debajo. Ahora podrá guardar todos los datos de la red recién creada en una memoria tipo flash, así cuando quiera añadir otro dispositivo a la red, podrá hacerlo automáticamente con los datos almacenados en la memoria. Por último, si lo desea, puede imprimir todos los datos y guardarlos en lugar seguro para futuros usos y sobre todo para que no se le olvide la clave necesaria para conectarse.

La nueva red aparecerá dentro de la lista de redes inalámbricas cuando encienda, por ejemplo, un ordenador portátil preparado para ello. Basta con escoger la que acaba de crear y estará conectado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de noviembre de 2005