Piden el indulto a un joven condenado a 42 meses por dar un puñetazo

Rompió dos dientes a un conductor en una discusión de tráfico

La familia Roy Fernández, de Jerez, atraviesa por uno de sus peores momentos. El matrimonio formado por Beatriz y Carlos ha decidido echarse a la calle para solicitar el indulto de uno de sus hijos, Sergio, quien ha sido condenado a tres años y seis meses de prisión por propinar un puñetazo a un hombre durante una disputa de tráfico acontecida hace cuatro años. "No soy ningún delincuente", dice el joven incrédulo y atemorizado por lo que se le viene encima.

Los hechos tuvieron lugar en agosto de 2001, en la urbanización de Vistahermosa, ubicada en la localidad vecina de El Puerto de Santa María. Sergio y otro conductor tuvieron que esquivarse en un cruce. La maniobra derivó en una fuerte discusión en la que ambos se recriminaban la acción, pero en un momento de la disputa el joven propinó un puñetazo en la cara al otro conductor provocándole la caída de dos incisivos y la fractura de otros dos.

Ambos terminaron en la comisaría portuense interpondiendo sendas denuncias. El hombre agredido por Sergio fue absuelto de la falta de lesiones por la que fue denunciado, pero el joven fue considerado por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cádiz culpable de un delito de lesiones descrito en el artículo 150 del Código Penal y condenado a tres años y seis meses de prisión.

La defensa de Sergio, que alegó defensa propia, presentó recurso ante el Tribunal Supremo, pero el máximo órgano de la Justicia española ha desestimado la petición ratificando la sentencia ya impuesta. El resultado es que en unos días, aún se desconoce con certeza cuántos, el joven puede ser llamado a ingresar en la cárcel.

El protagonista de esta historia no tiene antecedentes penales, se ha educado en una familia de clase media, trabaja en una inmobiliaria en Málaga y, recientemente, se compró un piso que comparte con su novia. Lo que le está ocurriendo le tiene "amargado" y "hundido" física y psíquicamente. Sergio repite que no es ningún delincuente, que no necesita la cárcel para reinsertarse en la sociedad porque nunca se ha descolgado de ella, y que es del todo punto de vista injusto que por un error durante una discusión de tráfico tenga que dar con sus huesos en una celda. De hecho, hasta el hombre que recibió el puñetazo ha querido firmar en favor de Sergio al considerar desproporcionado el castigo.

El panorama ha obligado a la familia Roy Fernández ha actuar. Los padres, la hermana y el propio Sergio, además de otros familiares y amigos, han iniciado una agresiva campaña para solicitar el indulto del joven, que, en la actualidad, cuenta con 25 años. Así, se han dirigido a Ayuntamientos, iglesias, medios de comunicación y empresas para recabar apoyos y han puesto en marcha una recogida de firmas en Jerez y otras dos en Málaga, donde reside ahora Sergio, y Gerona, donde vive sur hermana. Beatriz y Carlos consiguieron ayer permiso del Ayuntamiento de Jerez para instalar una mesa en la céntrica calle Larga con la que recabar apoyos en su causa.

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