Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El enigma de la huella ibérica

El Marq reúne a un centenar de expertos para intercambiar sus últimos estudios de vestigios arqueológicos

La provincia de Alicante es, posiblemente, la mayor cuna de vestigios de la cultura íbera. Fue aquí donde se halló la obra cumbre, hasta ahora descubierta, de esta civilización, la Dama de Elx. Pero estas tierras continúan enterrando las numerosas huellas que dejó la impronta ibérica, considerada como una de las culturas contemporáneas más avanzadas del Mare Nostrum.

En este contexto, el Museo Arqueológico Provincial Marq de Alicante, premio en 2004 al Museo Europeo del año con una amplia muestra de arte ibérico, se convierte en el escenario más apropiado para desarrollar el Congreso Internacional de Arte ibérico en la España Mediterránea. La cita reúne, desde ayer y hasta mañana, a un centenar de expertos, la mayoría profesores de universidad y directores de museo, que diseccionarán y analizarán al detalle los diferentes pueblos que conformaron esta cultura. El encuentro permitirá a los arqueólogos conocer las novedosas informaciones que delatan los hallazgos, considerados por los expertos como obras de arte. Y es que bajo el marchamo de arte ibérico, los estudiosos incluyen el conjunto de hallazgos arqueológicos que engloba la arquitectura monumental, la orfebrería, las decoraciones pictóricas de los recipientes cerámicos y la escultura de piedra, cuya obra más difundida y admirada es la Dama de Elche.

Lorenzo Abad, catedrático de Arqueología de la Universidad de Alicante y director del congreso, explicó ayer que esta cumbre de especialistas ayudará a resolver muchos de los enigmas que rodean a los vestigios encontrados, la mayoría en la década de los setenta. Pese a su profuso análisis, según Abad, existen todavía problemas de interpretación de orden cronológico, simbólico y funcional de muchas de estas piezas. El trabajo de algunos analistas, de reconocido prestigio, tratará de arrojar luz sobre el pasado, todavía oscuro, de nuestros ancestros. Las ponencias y conclusiones del congreso serán publicadas, el próximo año, bajo el paraguas del Instituto Juan Gil-Albert.

Precisamente, Abad, excelente conocedor de los secretos arqueológicos de estas tierras, abrió ayer el congreso con su ponencia El descubrimiento del Arte Ibérico. Su conferencia versó sobre el impacto que causó en los círculos científicos españoles el hallazgo de las primeras obras prerromanas.

Manuel Olcina, conservador de Arqueología en este museo y codirector del proyecto museográfico del Marq, continuó con La Cultura ibérica en el Marq. Olcina es un respetado investigador por su rigor metodológico en las excavaciones en Lucentum-Tossal de Manisses.

El programa incluye la disertación de investigadores reputados que, en base a un análisis regional, sentarán las bases científicas sobre el conocimiento de las distintas manifestaciones artísticas de los íberos. Hoy, la catedrática de Arqueología de la Universidad de Valencia, Carmen Aranegui, analizará el Arte ibérico en la Edetania, donde abordará los límites de la antigua Edetania. Aranegui propone una lectura diferente sobre unos de los principales referentes del arte ibérico: la decoración pintada de los vasos, investigación a la que ha dedicado alguno de sus libros.

Este foro de expertos no es más que una nueva aproximación para desentrañar los múltiples misterios que esconde la huella ibérica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de octubre de 2005