Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tres mujeres declaran ante el juez que fueron discriminadas por una 'filà'

Piden la repetición de la votación donde se acordó no admitirlas

La tres mujeres rechazadas por la Filà Navarros de las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoi en noviembre de 2004 declararon ayer ante el juez que fueron "discriminadas por cuestión de sexo". Las demandantes insistieron en que la "votación individual y secreta" tenía como objeto admitir a los hombres y rechazarlas a ellas y que se desarrolló en un "ambiente hostil a la incorporación de las mujeres, contrario al principio de igualdad".

El juicio por la no admisión de tres mujeres en esa entidad festera de Alcoi se celebró ayer en el Juzgado número 1 de esta ciudad. Las demandantes solicitan la repetición de la votación donde se acordó no incluirlas en la filà. El abogado de las denunciantes, Óscar García, apuntó la existencia de encuentros previos a esta votación, entre la Filà Navarros y la Asociación de San Jorge, en los que se habría pactado el sistema de votos, con el objetivo de impedir que accedieran las tres aspirantes, Gemma Ballester, Montserrat Martínez y Susana Angulo. El secretario de la Filà Navarros, Cesar Arranz, confirmó ante el juez este extremo. "La decisión estaba tomada, antes incluso de la votación", dijo en su comparecencia. Añadió que primó en este rechazo el hecho de que las únicas tres personas rechazadas fueran mujeres y que pertenecieran a la Associació Fonèvol, para la integración de las mujeres en las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoi. Las denunciantes denunciaron un "patrón sociocultural contrario a la integración de las mujeres" no justificadas por motivos históricos. Tras el juicio, Gemma Ballester, una de las demandantes y presidenta de Fonèvol, señaló que el colectivo se había visto obligado a llegar a los tribunales para "evitar que cualquier mujer encuentre obstáculos para vivir con igualdad las fiestas de su pueblo".

El representante legal de la Asociación de San Jorge, Roberto García, expuso que la votación se produjo de acuerdo a los estatutos internos de la Filà Navarros, que le confieren soberanía para actuar. Señaló que sus 102 socios votaron según su "libre albedrío" y de manera democrática. Subrayó la "indefensión" a la que se había visto sometida la parte demandada. "Se quiere juzgar la parte por el todo y consideramos que este no es el foro adecuado, ya que el objeto de la demanda es si la votación se ajustó o no a la ley".

El presidente de la Asociación de San Jorge, Javier Morales, no quiso dejar pasar por alto ante el magistrado que el objetivo de la demanda no era, según él, otro que "ver a la Asociación de San Jorge y a sus representantes sentados en el banquillo de los acusados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de octubre de 2005