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"¿Dónde están los muertos? Para ganar hay que trabajar"

Bianchi justifica la mayor dureza de los entrenamientos en la necesidad del Atlético de situarse pronto "entre los mejores"

El entrenador del Atlético, Carlos Bianchi, quiso ayer atajar cualquier crítica, interna o externa, al fuerte trabajo físico que hizo realizar al equipo el miércoles para preparar el partido frente al Málaga: "No fue para tanto". "¿Dónde están los muertos? Si [los jugadores] quieren ganar, hay que trabajar. Para lograr algo en la vida hay que sudar. Lo que yo he logrado me ha costado mucho", sentenció el técnico argentino.

Todo empezó el miércoles a las diez de la mañana. El Virrey, como se conoce a Bianchi en su país, saltó al campo de entrenamiento del Cerro del Espino, en Majadahonda, vestido de corto, con su libreta y su gorra blanca, acompañado por el preparador físico, Julio Santaella. Los 22 jugadores que saltaron al césped corretearon durante diez minutos para afrontar después el primer circuito físico de la mañana. Hasta aquí, todo rutinario. Algunos jugadores charlaban, otros sonreían. Era una sesión como otra cualquiera. Hasta que Bianchi ordenó a sus pupilos que se colocaran en una mitad del campo para organizar un partidillo y practicar la presión. "Hay que recuperar el juego que hicimos ante el Barça. Ante la Real Sociedad tuvimos tres situaciones de gol claras con 0-2 y 1-2 para resolver. Contra el Zaragoza, también. Sé que tenemos que seguir trabajando. Es lo único que sirve. Hay que continuar creyendo en que tenemos que tratar de estar entre los mejores", aseguró Bianchi. Y trabajo fue lo que les dio para intentar salir de los puestos de descenso.

La criba empezó en el partidillo. Velasco y Cuéllar fueron los primeros que abandonaron el barco por unas molestias musculares. La segunda pasada por los conos y las vallas, mezclando diferentes tipos de carrera, terminó por mermar al grupo. Las caras ya no eran alegres y el cansancio empezó a parecer. Dos horas de intenso trabajo bastó para que los jugadores se consumiesen por dentro. Sólo 13 de los 22 que empezaron lograron acabar la práctica.

El primero, el comandante de aquella expedición que sacó pecho cuando todo había terminado, fue Zahínos. El centrocampista madrileño será titular en el once que jugará mañana en Málaga en sustitución de Gabi.

Bianchi también dio ayer la fórmula para ganar al Malága: "Tal vez tenemos un cierto miedo a la victoria. Y la actitud es muy importante. Incluso más que el sistema. Esa falta de malicia y experiencia que demostramos en algunos casos me preocupa. Si trabajamos esto, lograremos resultados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de octubre de 2005