Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:TENIS | Copa Davis: eliminatoria por la permanencia

Ferrero anima a Italia

El valenciano desperdicia dos 'sets' ante Seppi y Nadal empata la eliminatoria al arrollar a Bracciali

España ensombreció ayer su eliminatoria de Copa Davis por la permanencia en el Grupo Mundial con una derrota inesperada de Juan Carlos Ferrero. El valenciano protagonizó una actuación no prevista en el club napolitano: perdió ante Andreas Seppi, el número uno italiano y 78 de la ATP, tras desperdiciar una ventaja de dos sets. Ferrero desapareció y permitió que su rival, tras cuatro horas y 15 minutos, le remontara el encuentro (5-7, 3-6, 6-0, 6-3 y 6-2). La derrota dejó estupefacto al equipo español e inyectó una gran dosis de autoestima en el italiano y en la correctísima afición que no llenó el Club Oplote de Torre del Greco (Nápoles). Italia saboreó el primer punto sin enloquecer, porque sabía lo que se avecinaba. Y lo que se avecinaba es que no hay quien pare a Nadal. Al mallorquín no le temblaron las piernas y, tras un inicio titubeante (llegó a perder por 0-2 y 15-40 en el tercer juego), se deshizo en dos horas de Danielle Branchiali, sustituto de Potito Starace, enfermo, por 6-3, 6-2 y 6-1.

La derrota de Ferrero, que volvía a jugar en la Davis en individuales tras quedar relegado a los dobles en la final de Sevilla, complica la vida a España, que afronta hoy un partido de dobles plagado de incógnitas. El G-2, formado por Jordi Arrese y Juan Avendaño, decidió que Nadal y Feliciano López, que ya jugaron en el Godó, se estrenen hoy en la Davis ante Branchiali y Giorgio Galimberti. "Italia daba la eliminatoria por perdida y vamos 1-1. Ahora son ellos los favoritos: ya han ganado algunos torneos", dijo Nadal no sin ironía, en un gesto para sacarse la presión de encima. Arrese fue realista y, tras disculpar a Ferrero, anunció que se presentan dos días difíciles: "Nos hubiese gustado ir 2-0 pero esto es un equipo y tenemos confianza en ganar la eliminatoria, aunque sabemos que los italianos son duros y juegan en casa".

Lo cierto es que ni Italia mintió al asumir el papel de víctima ni el público fue tan fiero. El propio Seppi, que celebró el punto conseguido tirándose sobre la tierra y mirando al cielo, retrató la dimensión de su victoria sobre el que fuera campeón de Roland Garros: "Para mí ya era un sueño jugar contra Ferrero y aún lo es más haberle ganado". Jugador de pista rápida, obligado a sustituir a Filippo Volandri, Seppi se mostraba como un jugador estático, con fallos en la red y al alcance de cualquiera de los españoles. Ferrero se adivinaba muy superior, pero le dejó meterse en el partido. Tras ganar por 7-5 y 6-3, el valenciano fue su peor enemigo: permitió que Seppi le endosara un 0-6. No reaccionó: cambió el ánimo de la pista, cambiaban los colores del majestuoso Vesubio y cambió la confianza de Seppi. Ferrero hizo la estatua: en una hora ganó un juego. Ni rastro de sus golpes en paralelo, de su fuerza mental, de su eficacia. Sólo en el quinto set intentó remontar pero era tarde. Este año, Ferrero solo ha ganado a un top ten: Guillermo Coria.

"La sensación que tengo es que no he jugado mal. No sé cómo se ha visto desde fuera", dijo para asombro de muchos Ferrero, que se negó a contestar a un periodista italiano que le preguntó cuál sería el resultado si se enfrentaran hoy el Ferrero que hace tres años ganó Roland Garrós con el de hoy [ayer]. "Tenía el partido controlado pero Seppi ha cambiado de estrategia y ha sido muy agresivo. No hay más misterio".

"Pero, ¿qué le ha pasado a Ferrero? David Ferrer -cuarto jugador español- habría ganado el punto en tres o cuatro sets", pronosticó un aficionado italiano. Nadal, por entonces, arrasaba a su rival ante un público preparado de antemano para la exhibición. Antes, había visto el primer set de Ferrero en el banquillo, ahora saltando, ahora con los brazos en jarra; se fue al vestuario para dominar los nervios y ver el partido por televisión y luego la apagó. "Me sorprende que Ferrero no haya podido dominar el tercer set. Ha habido un momento en que no sabía por dónde tirar. Seppi ha sido más agresivo y Ferrero ha tenido mala suerte. Le puede pasar a cualquiera", señaló el número uno español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 2005