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Crónica:FÚTBOL | Primera División

Guti cambió el partido

El fútbol es caprichoso, pero dice mucho del destino de los jugadores. Debutó Woodgate y marcó un golazo. En su portería. Robinho también anotó su primer gol, pero en la portería correcta. Fue un gol importante porque acabó con la sospecha de una nueva catástrofe del Madrid, superado por el Athletic en el primer tiempo y por las extrañas decisiones de Vanderlei Luxemburgo, que volvió a condenar a galeras a Guti hasta que la cosa se puso muy fea. Guti contribuyó decisivamente a la victoria del Madrid el jueves, pero que nadie se apure: más temprano que tarde volverá al banquillo.

Llegan estrellas, iconos comerciales, jugadores de galaxias insospechadas, llega la delantera de la selección brasileña, llega el Madrid que se decía comprometido con el espectáculo y a Vanderlei Luxemburgo le da un ataque de pánico. El hombre reservó tratamiento de usted al Athletic, el equipo que representa todo lo contrario que el Madrid. Con todos los chicos de la casa, alguno de ellos sin apenas experiencia en Primera División, una magnífica rareza en los tiempos de Bosman, el Athletic salió a jugar al Bernabéu y se encontró a Gravesen y Pablo García enfrente. Dos discretísimos centrocampistas defensivos para contener al Athletic y sacar a su equipo del agujero. No funcionó, por supuesto. No funcionó porque a ninguno de los dos les alcanza para jugar en el Madrid, o al menos en la idea que se tiene del Madrid como faro del fútbol.

REAL MADRID 3- ATHLETIC 1

Real Madrid: Casillas; Salgado, Pavón, Woodgate, Roberto Carlos; Gravesen (Guti, m. 45), Pablo García; Beckham, Raúl (De la Red, m. 87), Robinho; y Ronaldo (Raúl Bravo, m. 69).

Athletic: Aranzubia; Expósito, Lacruz, Prieto (Murillo, m. 85), Casas; Gurpegi (Iraola, m. 72), Ibon; Tiko, Yeste, Orbaiz; y Etxeberria.

Goles: 0-1. M. 24. Woodgate en propia puerta. 1-1. M. 52. Beckham centra de rosca una falta y Robinho remata de cabeza. 2-1. M. 64. Guti mete un pase al hueco para Ronaldo y éste la cede para que remache Raúl. 3-1. M. 68. Cabezazo de Raúl tras un córner lanzado por Beckham.

Árbitro: Undiano Mallenco. Amonestó a Lacruz, Salgado, Gurpegi, Ibon y Prieto. Expulsó a Woodgate (minuto 65) por doble tarjeta amarilla.

Lo peor para el Madrid fue que la titularidad de Gravesen y Pablo García proclamaba a los cuatro vientos las dudas y miedos de su entrenador. En un momento crucial para el equipo, a Luxemburgo le salió una decepcionante vena conservadora. Lo aprovechó el Athletic con un juego de cierto mérito que le permitió manejar el primer tiempo con una tranquilidad inesperada. De paso se adelantó con el gol que Woodgate envió a la escuadra equivocada. El chico evidenció su falta de rodaje y su delicado estado nervioso.

El Athletic llegó hasta donde le dejó Luxemburgo. O sea, llegó hasta el segundo tiempo. Su mérito fue disponer de la pelota, de forma morosa, un poco chata si se quiere, pero suficiente para jugar con tranquilidad. El famoso pivote defensivo del Madrid naufragó clamorosamente frente a Yeste, que caminaba por el campo y nadie le paraba. A su lado, Orbaiz controlaba el medio campo y Tiko afinaba el punto de mira. Pero Casillas volvió a completar su típica noche magistral frente al Athletic y dejó el partido abierto para que Luxemburgo hiciera los deberes. Retiró a Gravesen y Guti ingresó para cambiar el partido.

Por mal que juegue el Madrid, todos los equipos atraviesan por problemas en el Bernabéu. Se encargó de proclamarlo Raúl, autor del segundo y el tercer gol, extremadamente enchufado en el segundo tiempo. El partido estaba resuelto, tanto que la expulsión de Woodgate no pesó ni en el juego ni en el resultado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 2005