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Clos afirma que la gente, de madrugada, debe "salir orinada de casa"

El alcalde de Barcelona, Joan Clos, defendió ayer mano dura para los ciudadanos con comportamientos incívicos, confió en que el despliegue de los mossos mejore la seguridad y propugnó un cambio de la legislación para castigar de forma más efectiva estas conductas. En una entrevista en Catalunya Ràdio, Clos respondió a un oyente que le reprochó "que a las tres de la madrugada cierran los bares, no hay metro, y no hay sitios públicos donde orinar". "Se sale pixat (orinado), e iba a decir otra cosa, de casa. Y cuando uno tiene una necesidad, antes lo piensa, y busca un lugar para hacerla, y no es el Ayuntamiento el que tiene que resolverle este problema. Encuentro profundamente indigno que un ciudadano se dirija: 'Oiga, ahora tengo ganas de orinar, ¿dónde he de poner el chorro?".

El alcalde de Barcelona recalcó que el Ayuntamiento no puede dedicarse a poner lavabos por doquier en la ciudad. Aun así, Clos dijo que el Ayuntamiento ha querido este año ampliar las fiestas de la Mercè en nuevos escenarios. Y destacó que las fiestas se desplegarán también en la explanada del Fórum. "Y allí hay que doblar el numero de lavabos", dijo.

"Hay que entender", añadió Clos, "que hay cosas que no se les pueden pedir a los poderes públicos. Siempre ha habido lavabos en los bares (...), hemos puesto lavabos previendo una concentración de gente para un acontecimiento que nosotros mismos organizamos, pero confiamos en que no se espere de los ayuntamientos que pongamos lavabos a las salidas de las discotecas, esto no es viable, no tenemos dinero para pagarlo", apostilló.

En la entrevista en Catalunya Ràdio, Clos destacó que en general los ciudadanos se comportan con civismo en la ciudad. Y a la pregunta de si Barcelona se está consolidando como una ciudad de destino para las despedidas de soltero, el alcalde dijo: "La gente hace fiestas de despedidas de soltero y no orina en la calle. La mayoría son ciudadanos cívicos en su país. Lo que no puede ser es que corra la voz de que aquí puede pasar lo que pasa, que no hay fronteras ni límites a la utilización del espacio público. Es eso lo que hemos de resolver". "No podemos escogerlos", añadió, "siempre habrá un porcentaje de turistas incívicos. ¿Y eso qué quiere decir, que no venga el colectivo? No. Hay que hacerles comprender que nuestro país no es un lugar donde se puede hacer de todo. ¿Y cómo se consigue eso?", se preguntó. "Pues cuando alguien comete esta serie de cosas, que esté castigado, que es la forma que todas las sociedades abiertas y democráticas tienen de hacer estas cosas. Y eso lo debemos resolver porque, afortunadamente, nuestro éxito supera las formas normales y tradicionales que teníamos hasta ahora de castigar las conductas impropias", remachó el alcalde.

Clos reclamó recientemente un cambio legislativo para que las conductas incívicas y vandálicas puedan ser castigadas por una vía diferente de la sanción administrativa, que a veces resulta imposible de cobrar. Ayer dijo que no se puede dar respuesta a los problemas de la ciudad con "los mecanismos jurídicos de la España, de la Cataluña, de hace 30 años. Hoy mismo [por ayer] sale en un diario que en Holanda si se coge a un extranjero haciendo una gamberrada no puede salir del país si no paga la multa".

Clos también defiende la justificia de proximidad, prevista en la futura Carta Municipal de Barcelona. "La sustitución del Cuerpo Nacional de Policía por los Mossos d'Esquadra, que se desplegarán en Barcelona el próximo 1 de noviembre, ha hecho que la presencia policial haya ido menguando sistemáticamente y a la hora de asignar las tareas a la Guardia Urbana nos encontramos con la necesidad de ayudar a la policía".

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