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Crónica:FÚTBOL | Segunda jornada de Liga

El Cádiz se lleva un partido frustrante

La Liga de los sufrimientos y pesares ya está en plena ebullición cuando sólo se han disputado dos jornadas. En un duelo por todo lo bajo, el Cádiz ganó contra natura. Los gaditanos, que dejaron una buena imagen contra el Real Madrid, exhibieron un recital de patetismo y frustraciones en El Sardinero, pero se llevaron los puntos. Los de Preciado dominaban la pelota y creaban las ocasiones, pero sin que el fútbol fluyese ni destacase por su virtuosismo. Un juego de paleta y testiculina.

Dalmat y Antoñito se echaban las manos a la cabeza. El francés demostró en lo futbolístico llevar varios cuerpos de ventaja a sus compañeros y, pese a sus esfuerzos por abrir espacios y dar asistencias, ni Aganzo ni Jonatan Valle se mostraron acertados cara al gol. El sevillano Antoñito, otro estilista, también demostró sus dotes en el debut con la camiseta cántabra. Revolucionó el ataque, aceleró el ritmo y, en las dos ocasiones en las que se asoció con Dalmat, creó sendas ocasiones. Lo demás, un borrón continuo.

RACING 0 - CÁDIZ 1

Racing: Aouate; Regragui, Moratón, Samuel, Pinillos; Marqués (Raúl, m. 45), Vitolo, Casquero, Dalmat; Jonatan Valle (Melo, m. 59) y Aganzo (Antoñito, m. 59).

Cádiz: Armando; Varela, Paz, De Quintana, López; Fleurquin, (Suárez, m. 70); Enrique (Estoyanoff, m. 60), Pavoni, Sesma; y Oli (Pérez, m. 80).

Goles: 0-1. M. 84. Sesma, de cabeza.

Árbitro: Turienzo Álvarez. Amonestó a Fleurquin y Regragui.

Unos 13.000 espectadores en El Sardinero.

Los de Víctor Esparrago estaban pululando, conformes con el empate y sin ofrecer señales de vida hasta la recta final del encuentro. En ese momento, los locales pusieron más ímpetu ofensivo regalando demasiados espacios. El Cádiz parecía muerto, pero se guardaba la carta del contragolpe. Una internada de Estonayoff por la derecha acabó con un tiro cruzado que Aouate sólo pudo despejar, dejando el balón en el área pequeña. Sesma, que se incorporaba en paralelo al uruguayo, sólo tuvo que cabecear a las mallas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 2005