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Los trabajadores de Boeing inician la primera huelga de la compañía en los últimos 10 años

El sindicato de mecánicos del fabricante aeronáutico estadounidense Boeing Co. inició ayer una huelga desde primeras horas de la mañana, después de rechazar en una votación la última propuesta presentada por la compañía para alcanzar un acuerdo salarial para los próximos tres años.

Se trata de la primera huelga en esta compañía desde hace 10 años que ha contado con el respaldo del 86% de sus 18.500 técnicos.

Según Mark Blondin, presidente del Distrito 751 de la Asociación Internacional de Técnicos y Trabajadores Aeroespaciales (IAM, por sus siglas en inglés), la última propuesta de Boeing era "una insultante oferta, un robo a los trabajadores". Para el presidente del sindicato, Tom Buffenbarger, el resultado de las votaciones ha sido "aplastante", y aunque no dio detalles más concretos, en su página web se señala que un 86% se manifestó a favor de la huelga.

La dirección del sindicato ya había señalado que sus miembros abandonarían sus puestos de trabajo si la mayoría rechazaba la propuesta.

Por su parte, el portavoz de Boeing, Chaz Bickers, manifestó que la compañía estaba en desacuerdo con el resultado y añadió que "nadie se beneficia de la huelga".

Según Bickers, Boeing no elaborará ningún plan durante la duración de la misma y se concentrará en el servicio a sus clientes.

Ambas partes se habían estado preparando para una situación de este tipo y el sindicato instó a sus miembros a rechazar la última oferta de contrato propuesto por la compañía el miércoles.

La última huelga de los técnicos en 1995 se prolongó durante 69 días, lo que provocó un notable retraso en la entrega de aviones y redujo de manera importante las ganancias de Boeing.

La propuesta final de la compañía en Seattle (Washington) y Portland (Oregón) se presentó tras más de tres meses de negociaciones y en ella se ofrece un 5,5% de aumento salarial y un pago de jubilación de 66 dólares mensuales por año de servicio de cada empleado retirado, además de 15.400 dólares en pagos fijos y bonos. La oferta era distinta para los empleados de Wichita (Kansas), lo que ha sido rechazado por el sindicato, además de exigir mayor seguridad laboral para todos.

La IAM está presionando para elevar las jubilación y se opone al nuevo plan de salud de la compañía, que según el sindicato repercute los costes del mismo a los trabajadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de septiembre de 2005