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Reportaje:

Un tesoro en el sótano

El Museo del Institut del Teatre de Barcelona custodia un rico fondo que incluye manuscritos del Siglo de Oro y un dedo de Calderón de la Barca

En la parte superior de un marco de madera oscura, una pequeña vitrina guarda una reliquia insólita: el esqueleto de un dedo de Calderón de la Barca. En el centro, un gravado representa al ilustre dramaturgo. Y en la parte inferior del marco, un documento consigna la autentificación notarial. El paso del tiempo ha dado una pátina aséptica al dedo, y su contemplación no resulta en absoluto morbosa. Pero en cualquier caso en el Centro de Documentación-Museo de las Artes Escénicas del Institut del Teatre de Barcelona (MAE), donde se halla depositado, se evita darle excesiva importancia a la reliquia.

En realidad, es sólo una pieza curiosa entre los valiosos, amplísimos y poco conocidos fondos del centro, dirigido por Montserrat Álvarez Massó, un auténtico tesoro guardado en el sótano del Institut del Teatre. Su biblioteca almacena 130.000 títulos entre los que se encuentran numerosos originales e impresos de los principales autores castellanos del Siglo de Oro, como los manuscritos firmados por sus respectivos autores de obras de Calderón (El agua mansa), Francisco Rojas Zorrilla (El catalán Serrallonga, el bandolero), Juan Bautista Diamante (La cruz de Caravaca) y Antonio Mira de Amescua (La segunda de Don Álvaro). Además el centro custodia innumerables elementos de distinta naturaleza (200.000 fotografías, 600 vestidos y complementos de indumentaria, 450 marionetas y títeres, 5.000 carteles, programas de mano, objetos de magia...) que lo convierten en un compilador fundamental de la historia de las artes escénicas. Y no sólo de Cataluña. Entre el fondo más preciado por los responsables del museo se encuentra un valioso archivo del Teatro Real de Madrid perteneciente a los años 1850-1925 recopilado por Luis Paris, empresario y último director del coliseo madrileño hasta su cierre en 1925 por amenaza de ruina.

A lo largo de su vida, Paris fue un minucioso recolector y custodio de todo tipo de materiales relacionados con el día a día del Real (también de otros teatros españoles), desde facturas con los honorarios pagados a los artistas o las jubilaciones en la nómina de porteros, atesoró cartas, fotografías, programas de mano y diseños de escenografía y vestuario. Él fue el fundador del Museo Nacional del Teatro, cuya primera sede estuvo en el coliseo madrileño y actualmente ubicado en Almagro. Allí está depositada una buena parte de la colección del Real. Pero Paris conservó consigo una importante serie de documentos vinculados a la actividad artística, contable y burocrática del coliseo; tras la muerte del director, al inicio de la Guerra Civil, su familia vendió el archivo a Artur Sedó, cuya voluminosa colección (90.000 documentos) fue adquirida en 1968 por el MAE.

Entre los fondos aglutinados por Paris que hoy forman parte del museo catalán se encuentran materiales que, según destacan desde el MAE, tienen un valor incalculable para reconstruir las dinámicas de producción de un montaje operístico en la época. Especialmente los 16 libros de dirección, entre los que sobresalen los de las óperas Werther, de Jules Massenet, y Henry VIII, de Camille Saint-Saëns, referidos ambos a los estrenos mundiales de esas óperas. El extenso fondo ha sido catalogado y estudiado por Enid Negrete, especialista de la unidad de investigación documental del centro.

Al margen de la colección Paris, el volumen del fondo del museo contiene joyas capaces de satisfacer el gusto del aficionado, del especialista y del curioso, como los vestidos y complementos de indumentaria de las bailarinas Tórtola Valencia, Antonia Mercé La Argentina y Carmen Amaya, los actores Margarita Xirgu y Enric Borrás y el tenor Francesc Viñas, el despacho del dramaturgo Àngel Guimerà, la colección de castañuelas de José de Udaeta o los carteles de las primeras décadas del siglo XX de las producciones del Teatro del Liceo. Junto al patrimonio histórico de las artes escénicas, el MAE elabora un banco de datos sobre la actualidad del espectáculo en vivo, en el que se consigna información sobre la temporada teatral catalana y se mantiene un directorio de las artes escénicas. El centro participa en distintos proyectos nacionales e internacionales que permiten el intercambio con instituciones equivalentes de todo el mundo. El material es de consulta pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de agosto de 2005