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Crónica:MOTOCICLISMO | Gran Premio de la República Checa

Gibernau se queda sin gasolina

El español abandona en la última vuelta, cuando era segundo, y pide una explicación antes de probar hoy una moto nueva

A Sete Gibernau le crecen los enanos. Ayer, en el Automotodrom de Brno, en el Gran Premio de la República Checa, volvió a pilotar, como siempre, de forma magistral. Realizó una muy buena salida, se movió siempre cerca del liderato y no cometió errores. Pero todo eso no basta a tenor de lo que, carrera tras carrera, se le exige al español. Ayer hubo otra prueba de ello. Cuando luchaba por el triunfo con Valentino Rossi en la última vuelta, Sete se quedó sin gasolina y, visiblemente enojado, ha exigido una explicación antes de probar una moto nueva en el entrenamiento que tiene previsto para hoy en Brno.

Tras una temporada en la que luchó por el Mundial hasta el final, Gibernau no ha podido este año vencer en ninguno de los 10 circuitos visitados hasta ahora. Además, el barcelonés se ha visto fuera en cuatro de las pruebas, ya sea por caídas o por problemas técnicos. En el último Gran Premio de Alemania, regaló el triunfo a Rossi en la última vuelta. El piloto de la Honda número 15 había insistido, por activa y por pasiva, en que aquéllo no podía repetirse. En Brno, ayer, el mal fario se agudizó. La última vuelta volvió a dictar sentencia, y fue más trágica que la de Alemania. "Me he quedado sin gasolina", declaró un hundido Gibernau. "Esto ya ha sido el súmmum, pero el problema es el mismo que tenemos desde que comenzamos. No sirve de nada hacer una pretemporada y unos entrenamientos perfectos si después en carrera pasan cosas raras", aseveró el español, que había sido el más rápido en el warm up de la mañana. "No entiendo qué pasa, pero somos los más rápidos en los entrenamientos, tenemos un ritmo muy rápido, y tres horas después todo se echa a perder", añadió Gibernau, que hoy debe ensayar con la nueva moto que Honda le ofrecerá para afrontar lo que queda de temporada. "Antes de subirme a la moto quiero una explicación. Lo que no tendría sentido es que la moto volviera a ir mañana

igual de rápido que en los entrenamientos del sábado", concluyó el nieto de Paco Bultó.

Rossi es el mejor piloto de todos los tiempos, y eso nadie lo discute porque lo demuestra carrera tras carrera. Pero como en todos los deportes, las metas más laureadas son las que se alcanzan en las condiciones más adversas. Rossi logró ayer su novena victoria, está a dos de su propio récord de triunfos en un solo año, y a tres del récord absoluto de 12 que ostenta Mick Doohan desde 1997. "Ha sido una lástima porque Sete había marcado un ritmo muy fuerte en el warm up. No sé qué le ha pasado pero se merecía la segunda plaza", declaró il dottore, que se percató del fiasco del español en la vuelta de honor. El italiano puede proclamarse campeón del mundo por séptima vez en la próxima cita mundialista -en Japón-, cuando aún quedarán cinco para el final. Ayer, Rossi declaró que en el warm up de la mañana se dio cuenta de que algo en la puesta a punto de su Yamaha M1 no estaba como debía. "Los mecánicos hicieron un gran trabajo en el box y han solventado el problema. La suerte me ha acompañado porque mi ritmo no había sido demasiado bueno", dijo.

El seis veces campeón del mundo se benefició de un equipo excelente que se llevó de Honda y de la suerte del campeón. La misma suerte que condena a Gibernau carrera tras carrer

a.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de agosto de 2005