Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:NECROLÓGICAS

Gerry Fitt, líder moderado del Ulster, el enemigo católico del IRA

Con 79 años cumplidos, viudo desde hace nueve y padre de cinco hijas, murió el viernes el que fuera primer líder del Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP) de Irlanda del Norte y gran enemigo de Gerry Adams, presidente del Sinn Fein, brazo político del grupo terrorista IRA. Se llamaba Gerry Fitt y llevaba varios meses padeciendo del corazón. Nunca refrenó sus palabras, ni siquiera cuando ponía en peligro su vida y la de su gente. Era católico, hijo de una familia trabajadora de Belfast y sufrió ataques de sus vecinos protestantes y de los católicos radicales.

Luchó por una Irlanda del Norte más autónoma, pero sin querer anexionarse a la República de Irlanda. Renegaba de la violencia y de los violentos. Pero no pudo evitar que su nombre fuese muchas veces asociado a los golpes que recibió de uno y otro bando. En octubre de 1968 participaba en una manifestación en la localidad de Derry donde se pedían más derechos para la población católica de Irlanda del Norte. La policía la emprendió a golpes contra los manifestantes y la imagen de Gerry Fitt con la cabeza herida, la camisa llena de sangre, recorrió las televisiones de todo el mundo. "Por fin, todo el mundo puede ver Irlanda del Norte como realmente es", declaró Fitt.

En 1970 fundó junto a otros católicos el Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP). Otros miembros destacados del partido, como John Hume, anhelaban la independencia del Ulster y la anexión a Irlanda. Pero Gerry Fitt no quería que su tierra se desvinculase por completo de Londres ni tampoco que se anexionara a Dublín. Con esas premisas parecía destinado a recibir insultos por todas partes. Una noche de 1976, cuando estaba a punto de irse a la cama junto a su familia irrumpieron varios simpatizantes del IRA en su casa. Gerry Fitt se encontraba medio en pijama y eso no debió ayudarle mucho a la hora de hacerse respetar. Le sirvió de más ayuda una Browning automática con la que acompañó hasta la puerta a los intrusos.

Fitt declararía después: "Los pensamientos que pasaron durante unos segundos por mi cabeza fueron: primero, 'Gerry, así es como vas a morir'; después: 'Quiera Dios que no le hagan nada ni a mi mujer ni a mi hija'; y tercero: 'Quiera Dios que no tenga que apretar este gatillo y matar a alguien". A partir de aquel día colocó unas rejas ante su puerta y un sistema de telefonía. A la casa se le empezó a llamar entonces la Fortaleza de Fitt. Y Gerry Fitt siguió enfrentándose a Gerry Adams y al IRA.

En 1974 declaró: "En Irlanda del Norte es muy difícil ser un socialista sin que te pongan la etiqueta de socialista unionista o socialista antiindependentista, pero yo soy un socialista". En otra ocasión, respecto a los violentos, dijo: "Cualquiera que haya nacido aquí después de 1969 no sabe otra cosa que tirar piedras a la policía, robar oficinas de correos o castigar a la gente disparándole en las rodillas".

En 1979 abandonó el liderazgo del partido ante la insistencia de otros dirigentes en estrechar los vínculos con Dublín. Fue diputado durante 17 años por la circunscripción de Belfast Oeste. Hasta que en 1983 perdió y su escaño fue a parar a manos de... Gerry Adams, líder del Sinn Fein.

Ese mismo año los terroristas del IRA le quemaron su fortaleza de Belfast. Gerry Fitt captó el mensaje y se fue de su tierra. Pero a partir de entonces se le conocería como Lord Fitt, gracias al escaño que se le concedió en la Cámara de los Lores. Ese escaño le permitió seguir hasta los últimos meses bromeando en el bar de la Cámara junto a otros lores, siempre con los medicamentos para sus dolencias estomacales a mano y nunca lejos de un vaso de ginebra. "O las pastillas o la ginebra acabarán algún día conmigo", solía ironizar ante los periodistas en los años setenta.

El viernes, el líder del Sinn Fein declaró: "Las diferencias entre Gerry Fitt y los republicanos fueron muchas y profundas, aunque éste no es el momento de revisarlas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de agosto de 2005