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CULTURA Y ESPECTÁCULOS

Hansel Cereza y Antonio Canales triunfan en Mérida con 'Sangre de Edipo'

El público, puesto en pie durante largos minutos, ovacionó la noche del jueves en el Teatro Romano de Mérida a los profesionales que acababan de estrenar Sangre de Edipo, espectáculo dirigido por Hansel Cereza y protagonizado por Antonio Canales y Lola Greco, que amalgama muy distintos géneros. Danza contemporánea, algo de clásica, flamenco, bailarines de tisú, coreografías aéreas, orquesta de cuerda, cuadro flamenco, cuerpo de baile, palmeros, actores, cantantes, director de orquesta, textos líricos, diálogos, proyecciones de última generación, taconeados..., todo al servicio del bellísimo texto de Sófocles (Edipo en Colono, en versión de Jorge Márquez) escrito hace 25 siglos y de una fuerza poética y una actualidad insospechadas.

Canales, el gran ovacionado de la noche, no ocultó que había sido duro para él: "Sobre todo por dos cosas, hacer de ciego y porque este teatro impresiona mucho. Cada vez que lo piso se me ponen los pelos de punta", afirmó aún sudoroso y jadeante nada más terminar la representación. "La reacción del público ha sido sorprendente, nadie esperaba que en la primera parte, cuando aún quedaba mucho por mostrar, los espectadores se pusieran de pie".

El bailaor interpreta un papel al que aporta expresión dramática, carente de danza en muchos pasajes, y al que puso voz un solvente Víctor Iturrioz: "Yo me agoto de bailar, pero ahora estoy agotado con la mente, con todo, porque Hansel, que es el mejor director que hay, me ha reventado vivo, este cansancio intelectual es nuevo para mí". Canales, con las directrices de Cereza, muestra un Edipo muy distinto al que se suele ver. Alegre, esperanzado, casi ilusionado: "En el fondo, Edipo muere feliz, este espectáculo es la reivindicación de una eutanasia espiritual. No sólo es parapléjico el que no mueve el cuerpo, también hay paraplejias espirituales y uno puede desear largarse a otro lugar; el ser humano debe tener derecho a elegir cuándo se quiere ir; Edipo desea marcharse y la muerte se convierte en su enamorada".

Cereza, que era la primera vez que se enfrentaba a una tragedia y al Teatro Romano emeritense, una vez vista la reacción del público sacaba rédito de su habitual pasión por los riesgos: "Siempre me meto donde no me llaman, y que este espectáculo fuera complejo le ha dado un mayor atractivo, además he tenido la suerte de que Antonio esté tan loco como yo", sostiene el director, fundador y miembro de La Fura dels Baus durante 20 años y recientemente nombrado coreógrafo acrobático del Cirque du Soleil, por su especialidad en una técnica que también vertió en el espectáculo emeritense ayudado de una gran grúa para las acrobacias aéreas.

Junto a Canales participan en el montaje, además de Greco y la bailaora Adela Campallo, Xavi Navarro (música contemporánea), Paco Iglesias (música flamenca), Margarita Binoux (diseño vestuario) y Amador Losada (percusionista), entre otros. El montaje, una producción del Festival de Mérida, nace con vocación de futuro, ya que esperan viajar a otras ciudades en los próximos meses. La primera, Salamanca, en unas semanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de agosto de 2005