Robinho y el Madrid ganan el pulso

El Santos acepta las condiciones del fichaje y el jugador firmará por cinco años el 25 de agosto, fecha de su presentación

El Real Madrid culminó ayer la carrera de fondo en que se convirtió el fichaje del delantero brasileño del Santos, Robinho, de 21 años. Una llamada telefónica del club brasileño al presidente del Madrid, Florentino Pérez, en el aeropuerto de Bangkok, con un pie en el avión en el que regresó ayer junto al equipo de su gira asiática, permitió cerrar el fichaje. El Santos pidió a Florentino Pérez llegar a un acuerdo y que le permitiese a Robinho jugar varios partidos con el equipo antes de firmar por el Madrid.

Florentino Pérez accedió a la solicitud y poco después de llegar a Barajas, el club, a través de su página web, anunció que Robinho, a partir del próximo 25 de agosto, será jugador madridista para las próximas cinco temporadas. El Santos capituló superado por la actitud de Robinho, que llevaba desde principios de mes sin entrenarse con el equipo, y por el más que probable fallo de la FIFA en favor del Madrid. "Evitamos resolver el asunto mediante un litigio. El jugador podrá actuar en el partido contra el Paysandú y estará a disposición del técnico para el partido de mañana [por hoy] contra el Corinthians", explicó ayer el club brasileño en un comunicado.

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"Ha sido un excelente negocio que asciende a 50 millones de dólares [unos 41,2 millones de euros], la claúsula de rescisión prevista en el contrato", continuaba la nota. "El 40% de esa cifra, correspondiente al futbolista, ha sido resuelto directamente entre Robinho y el Madrid", añadía el comunicado en referencia al punto más conflictivo que había dificultado más el fichaje. Hace una semana, el Madrid depositó en la Confederación de fútbol brasileña 30 millones de dólares -24,5 millones de euros-, el 60% del total de la claúsula de rescisión del contrato, ya que el 40% restante corresponde al jugador y sus representantes, que renunciaron a dicho porcentaje.

Mientras el Madrid anunciaba el viernes el fichaje de otro brasileño, Julio Baptista, del Sevilla, Marcelo Teixeira, presidente del Santos, reiteraba su negativa a dejar escapar al delantero por menos de 50 millones de dólares, la claúsula de rescisión de su contrato. El club, en un intento desesperado por mantener al jugador, inició negociaciones con el gobierno brasileño para lograr un acuerdo con el que financiar un nuevo y cuantioso contrato con su estrella. Y cuando el Madrid depositó el 60% de la claúsula de Robinho en la Confederación brasileña de fútbol, el Santos presionó hasta que la asociación se negó a tramitar la licencia para que el delantero pudiese jugar en España.

Pero nada podía hacer el Santos contra los deseos de Robinho. "El jugador ha impuesto su inquebrantable voluntad de jugar en el Madrid, rechazando ofertas de otros clubes que se han interesado por él en las últimas semanas y la dura postura de los dirigentes del Santos", argumentó ayer el Real Madrid en un comunicado oficial. Ante esa tesitura Texeira decidió llamar a Florentino Pérez para llegar a un acuerdo.

"Magia, sorpresa, arte y calidad. Fútbol de etiqueta. Bicicletas, recortes, goles y asistencias. Es Robson de Souza, Robinho, la nueva perla del Madrid, a la que en su país ya comparan con Pelé", comentaba la nota, que añadía: "Este delantero lidera la llegada de una nueva generación de grandes futbolistas canarinhos [al Real Madrid]". Con Robinho y Baptista, junto a Ronaldo y Roberto Carlos -en trámites de nacionalización- ya son cuatro los brasileños que jugarán en el Madrid a las órdenes de su compatriota Vanderlei Luxemburgo. Y mientras unos llegan otros, como Walter Samuel o Figo, parecen muy cerca de marcharse. El Madrid y el Inter ya han alcanzado un acuerdo para la venta del central argentino, según confirmó ayer el club español, pero aún falta que el equipo italiano y el defensa se pongan de acuerdo.

Vanderlei Luxemburgo, el entrenador del equipo, había pedido refuerzos para la próxima campaña desde el principio del verano. Hace dos días volvió a avisar: "todavía no he decidido el sistema táctico", dijo para dejar claro que esperaba la llegada de nuevos fichajes. Ayer, recién aterrizado en el aeropuerto de Barajas de Madrid tras un viaje de más de 11 horas desde Bangkok, Luxemburgo tuvo tiempo para valorar las incorporaciones de Robinho y Julio Baptista, que ya no jugó la noche del viernes en Shangai con el Sevilla. "Robinho seguro que se adaptará rápidamente al equipo. Se trata de un jugador joven que promete mucho y que nos ayudará bastante", explicó el técnico brasileño, que también tuvo tiempo para referirse a Baptista: "Es muy fuerte y será muy importante para el equipo y para la plantilla, porque es versátil. En España ha jugado en una posición diferente a su etapa en Brasil, donde lo hacía de medio centro. En el Sevilla actuaba en la media punta o de delantero. Ya veremos, pero lo que está claro es que se trata de un gran refuerzo", dijo. "Es un jugador comunitario, un detalle muy importante para nosotros. Ahora solo falta ver como le encajamos, pero antes le veremos jugar con nosotros y hablaremos con él para ver su rol dentro de la plantilla", indicó.

Robinho celebra un gol que consiguió con la selección brasileña frente a Paraguay en partido de clasificación para el Mundial de 2006.
Robinho celebra un gol que consiguió con la selección brasileña frente a Paraguay en partido de clasificación para el Mundial de 2006.EFE

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