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La policía achaca a grupos anarquistas la colocación de una bomba casera en El Prat

Un artefacto de fabricación casera explotó en la madrugada de ayer delante de un concesionario de coches de la empresa italiana Fiat ubicado en El Prat de Llobregat. La explosión causó daños materiales leves, ya que la bomba tuvo un fallo, según fuentes de la investigación. La policía volvió a señalar a grupos anarquistas italianos, los mismos que colocaron el pasado martes la bomba en el Instituto Italiano de Cultura en Barcelona, como los posibles autores de los hechos. Las acciones podrían ser un acto de represalia por la detención de miembros del colectivo anarquista italiano en España.

Joan Rangel, delegado del Gobierno en Cataluña, vinculó el artefacto de El Prat con el del Instituto Italiano. "Aunque a estas alturas de la investigación no se pueden hacer afirmaciones contundentes, todo hacer pensar que los responsables de la explosión de ambos artefactos podrían ser las mismas personas o personas vinculadas entre sí", precisó Joan Rangel.

El delegado del Gobierno hizo un llamamiento a la calma y adelantó que los investigadores descartan otros móviles "que podrían general alarma social". Añadió que el artefacto de ayer estaba planificado para no hacer daño, ya que se buscó una zona alejada del núcleo urbano y un horario (las 4.30 horas) que hacen pensar que quienes lo colocaron quisieron evitar daños personales y sólo buscaban los materiales.

Grupo poco numeroso

Rangel señaló que, por las informaciones que maneja la policía, este presunto grupo de anarquistas italianos, "es poco numeroso", pese a que cuenta entre sus integrantes con algunos militantes catalanes de organizaciones antisistema.

El artefacto, una olla a presión con tres pequeñas bombonas de cámping gas en su interior y una mecha larga prendida con gasolina, explotó a las puertas del concesionario Turiauto. Artificieros de los Tedax analizaban ayer el sistema utilizado. La olla estaba mal cerrada, de modo que la explosión fue pequeña. Una cristalera del concesionario resultó dañada, así como la puerta de un coche aparcado justo delante. La metralla salió disparada en todas direcciones e impactó también contra un balcón del bloque de viviendas situado sobre el establecimiento. Los vecinos explicaron a la policía que habían oído "un ruido parecido al de un petardo muy fuerte, pero amortiguado por estar en el interior de alguna cosa".

Justo en el momento de la explosión, una unidad del Cuerpo Nacional de Policía se encontraba patrullando en un solar de las inmediaciones por un caso de robo de un vehículo. Los agentes oyeron la explosión y pudieron ver una columna de humo.

La consejera de Interior, Montserrat Tura, afirmó que la Generalitat no quita importancia en absoluto, "por pequeños que sean", a los dos artefactos que esta semana han explotado en Barcelona y El Prat porque "pueden llegar a hacer daño a personas", informa Adrián Foncillas. Tura añadió que es preocupante que haya personas que se hayan entretenido durante horas en fabricar los artefactos para colocarlos "en lugares por los que podía pasar gente". La consejera expresó su preocupación por que en Cataluña "haya personas que crean que con una explosión se puede solucionar algo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de julio de 2005