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Seis chinos timaron a 40 compatriotas con falsas ofertas de trabajo

Agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación han detenido a seis ciudadanos de origen chino acusados de estafar a unos 40 compatriotas suyos a los que engañaron con falsas ofertas de trabajo y a los que se comprometieron a regularizar en el último proceso de normalización. Por este trámite llegaron a pedir 4.500 euros a cada uno, según fuentes de la investigación.

La forma de captación de las víctimas era a través de anuncios publicados en prensa en idioma chino en Holanda y Alemania. La organización, que tenía su base de operaciones en Alcalá de Henares, prometía ofertas de trabajo para que los inmigrantes las presentaran en el proceso de regularización. En algunas ocasiones enviaron fotocopias de los pasaportes y de las tarjetas de trabajo de una empresa ficticia (creadas ex profeso para esta estafa) para dar verosimilitud a las falsas ofertas.

Una vez que los inmigrantes llegaban al aeropuerto de Barajas, eran recogidos por algún miembro de la organización, que los trasladaba al piso de Alcalá de Henares. Una de las formas de asegurarse el pago era retener los pasaportes de sus clientes. Así también evitaban que se fugaran.

Cuando los estafados mostraban interés en trabajar, la banda les proporcionaba un empleo durante un mes en una empresa de muebles de la localidad alcalaína. Las víctimas sólo cobraban 150 euros por esa tarea.

Cambio de domicilio

Las investigaciones comenzaron hace unas semanas a raíz de la denuncia de una de las víctimas. Después se han sumado otras tres más, al percartarse de que había concluido el proceso de normalización y no habían recibido ningún tipo de documentación por parte de la Administración central. Los agentes de la Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsedad Documental (Ucrif) tuvieron dificultades para localizar e identificar a los integrantes de la organización, ya que éstos habían abandonado el domicilio de Alcalá de Henares. Además, los teléfonos de contacto tampoco funcionaban, según fuentes policiales.

Las pesquisas se centraron entonces en localizar la nueva ubicación de la red. Esta se había trasladado a Vallecas. De hecho, el dueño de una tienda de venta de bisutería hacía de intermediario entre los inmigrantes estafados y la organización. Si querían recuperar el pasaporte, tenían que desembolsar otros 600 euros.

Los detenidos carecen de antecedentes policiales en España. Tienen edades entre 25 y 46 años. Uno de ellos fue detenido en el aeropuerto de Barajas, justo cuando se disponía a emprender un viaje a Pekín (China).

Fuentes policiales explicaron que algunos de los detenidos reconocieron los delitos en los interrogatorios. La cantidad defraudada a las víctimas podría superar los 40.000 euros, según cálculos de los investigadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de julio de 2005