CINE

Los móviles multimedia convierten a sus dueños en futuros maestros del cine

Festivales cinematográficos de todo el mundo abren secciones para películas rodadas con móviles - Las operadoras fomentan los concursos con grandes premios - Los cortos a veces no pasan de los 15 segundos

La gran pantalla encoge, las películas se acortan hasta lo que dura un abrir y cerrar de ojos y cualquiera, teléfono móvil en mano, se vuelve guionista, director o intérprete, o todo al mismo tiempo.

De un lado a otro del globo, desde Sydney en Australia a São Paulo en Brasil, pasando por Austin, en Texas, Berlín o incluso Málaga, los festivales de cine tradicionales hacen hueco a pequeñas competiciones de películas hechas con móvil o para el móvil.

Las operadoras están deseosas de que los contenidos multimedia corran por las venas de sus redes y los fabricantes de móviles rabian por que sus aparatos se usen para algo más que hablar. Y en este empeño unos y otros convierten el móvil en el centro de un microuniverso cinematográfico que gira en torno a unas pantallas de un par de pulgadas y unas películas que duran a lo sumo un par de minutos.

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El primero en lanzarse en España ha sido Vodafone, de la mano del Festival de Cine de Málaga, en el que este año abrieron un certamen de videocreación móvil, con dos secciones, una cerrada y con glamour en la que participaban una decena de jóvenes actores, desde Fernando Ramallo a Leticia Dolera, y otra sección abierta a los usuarios de la operadora. Móvil en mano, los participantes debían montar un movicorto usando la cámara de su móvil.

Alejandro Nieto, un gaditano de 21 años que trabaja como funcionario en Ceuta y que no había rodado ni una comunión en su vida se llevó el honor del primer puesto y un Ford Fiesta rojo como premio por un corto que rodó en unas cuantas horas durante una noche, "estábamos aburridos", cuenta Nieto. "Estaba en casa con un amigo, me llegó un mensaje al móvil y dijimos 'vamos a rodar un video".

Un par de horas después había engendrado la obra. El argumento: "Dos amiguchos que se van de copas, pero que cuando salen de casa se dan cuenta de que no tienen dinero", cuenta Nieto. "Lo que más tiempo nos llevó fue la banda sonora que le pusimos". No había duda de que el nanocorto no llegaría a la carrera por los Oscar.

El actor Javier Ríos (Noviembre) se llevó el premio de la sección glamurosa, 6.000 euros destinados a una ONG de su elección, en su caso, Payasos sin Fronteras.

Ríos grabó en plena calle escenas cotidianas y lo mezcló con algunas imágenes documentales (que dejaban mal parado al ex presidente Aznar) usando el VGMixer, el programa que Vodafone trataba de promocionar con el concurso.

Explosión de festivales

Después, como el resto de participantes, envió desde el móvil la música, fotos y vídeos, a un sitio de Internet y con el Vmixer lo mezcló y montó. "Me sorprendió bastante el resultado", dice Ríos.

Aunque ya en 2003 hubo algún festival de cine específico para el móvil, ha sido desde el año pasado cuando han comenzado a proliferar estas experiencias. Con los móviles actuales sólo puede grabarse con una calidad limitada, aunque algunos modelos como el Nokia N90 comienzan a ofrecer resoluciones aceptables, similares a la del VHS. Con la mejora de los aparatos, más fabricantes tratan de convencer a los consumidores de que sus cacharros multimedia inteligentes sirven para muchas cosas, por ejemplo realizar películas.

Desde 2003 el fabricante finlandés mantiene Nokia Shorts, un concurso ligado al festival de cine independiente Raindance, que se celebra en Londres. Todas la obras que se presenten deben compartir la misma duración, un suspiro de apenas 15 segundos.

En la edición del año pasado se presentaron 150 nanopelículas. La edición de este año sigue abierta hasta el 15 de agosto y el ganador se llevará una bolsa de 4.000 libras para producir un film para Nokia.

Y no es la única, el MicroMovie Award que se celebró en 2004 en Berlín y Río de Janeiro, este año recala en São Paulo y en St. Kilda (Australia). Un festival de microfilms de 90 segundos de duración que deben ser rodadas con un terminal Siemens, que es la que, a fin de cuentas, paga los 3.000 euros de cada premio.

Lo cierto es que cambia el formato y la forma de rodar... "120 segundos no dan para mucho; plano, contraplano y poco más", comentaba durante la presentación del concurso de Vodafone el actor Fernando Ramallao, mientras él y Víctor Clavijo trasteaban con el reluciente Nokia 6630 que les habían colgado del cuello para intentar averiguar qué era el hueco lateral del terminal.

Una de las experiencias innovadoras en esto de hacer cine desde el móvil la presentó el año pasado Motorola, que encargó al cineasta profesional Ed Lachman (fotógrafo en Erin Brockovich) la realización de cinco cortos con el modelo Motorola V710.

El resultado son cinco historias de la calle en las que el teléfono desempeña un papel protagonista y que se presentan con un llamativo planteamiento formal con la pantalla rota en un mosaico con diferentes planos de la misma escena.

Lo cierto es que quien busque la fama en el cine puede tantearla con su teléfono. La operadora estadounidense Verizon ya ha convocado un concurso llamado GetFamous (hazte famoso). Vídeos de tres minutos de duración rodados con el móvil entran en juego, el ganador, que se decide en julio, se lleva un contrato de 25. 000 dólares para rodar una moviserie de unos 12 movisodios para la operadora. Así que ineludiblemente, el mundo del cine encoge y encoge hasta su mínima expresión. Esto es Movilwood.

Motorola Street Stories.
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