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Un policía de Alcalá de Henares, condenado por agredir a dos peatones

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a seis meses de prisión y al pago de una multa de 300 euros a José Manuel S. N., un policía municipal de Alcalá de Henares que en julio de 2000 aporreó a dos transeúntes que momentos antes habían recriminado e insultado a un hombre por su manera de conducir.

Así lo acuerda la sección decimosexta de la Audiencia madrileña en una sentencia que considera al acusado autor de un delito de lesiones y que le condena a indemnizar a las víctimas José Miguel M. C. y Roberto M. C. a 570 euros y 480 euros, respectivamente, por las lesiones y secuelas que sufrieron.

La resolución declara probado que sobre las 7.15 del 16 de julio de 2000 José Miguel M. C. y su hermano Roberto M. C. cruzaban la avenida de Guadalajara de Alcalá cuando un hombre que conducía un Seat Ibiza intentó efectuar un giro prohibido que cortó la trayectoria de los viandantes, por lo que éstos le recriminaron e insultaron.

Cerca del lugar de los hechos se encontraba una patrulla de la Policía Local integrada por el acusado y otro agente que se acercaron a los dos hermanos para preguntarles qué había sucedido. En el intercambio de información, el imputado "tiene una actitud de enfrentamiento" que motiva a Miguel Ángel a preguntarle al agente por qué "saca la cara" por el conductor, insinuando que le conoce.

Asimismo, el texto explica que ante este comentario el procesado sacó su porra y atacó a Miguel Ángel, quien se echó hacia atrás por el miedo a ser agredido, momento que aprovechó su hermano para interponerse, recibiendo un golpe en el antebrazo derecho. Instantes después, los dos hermanos emprenden la huida ante el temor que les suscita la agresividad del encausado, a quien habían anunciado que le iban a denunciar, siguiéndoles éste en su carrera. Finalmente, Miguel Ángel, "asustado y nervioso", entra en un bar y junto a él el acusado, quien golpea de nuevo ante los clientes a la víctima en el estómago y en la cabeza para después sacarla a la calle, ponerla los grilletes, tirarla al suelo y llevarla a comisaría.

La sentencia recuerda que Miguel Ángel M. C. sufrió una contusión en ambos codos y una herida inciso contusa en el occipital, lesiones de las que curó en ocho días. Por su parte, Roberto M. C. padeció una contusión en el antebrazo derecho de la que se curó a los ocho días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de julio de 2005