Crítica:Mitsubishi Grandis
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Un monovolumen de línea estilizada

El Grandis es el monovolumen grande que mejor disimula su arquitectura. Se aparta de las formas cuadradas habituales de estos coches y propone una imagen afilada de estilo

deportivo que lo diferencia de cualquier competidor. Aporta también un espacio y flexibilidad interior notables, y una buena relación entre precio y equipamiento de serie: es uno de los modelos más asequibles, pero incluye casi todo lo imprescindible incluso en la versión básica.

Entre los detalles mejorables está la oferta mecánica, que se limita a un motor 2.0 turbodiésel. Y también el refinamiento interior, correcto pero inferior al de los Chrysler Voyager o Renault Espace, por ejemplo.

El Grandis saldrá a la venta en España en septiembre con unos precios a partir de 27.000 euros.

Se presentó ya en otoño de 2003 en el Salón de Francfort, pero no ha llegado a Europa hasta ahora porque estaba a la espera de recibir un motor diésel que al final ha suministrado Volskwagen.

Estética innovadora

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Tuscan Bennett, vicepresidente de producto de Mitsubishi en Europa, opina que el Grandis "demuestra que los monovolúmenes no tienen por qué ser cuadrados y monótonos. Será el primero que los clientes comprarán porque quieran, no porque lo necesiten".

La clave de su estampa está en las proporciones de la carrocería, porque es más largo y más bajo que sus rivales. Mide 4,76 metros de largo y, sobre todo, 1,65 de alto, siete centímetros menos que un Espace y 10 centímetros menos que un Peugeot 807.

El perfil aerodinámico, el frontal afilado y otros detalles como los faros rasgados y el alerón trasero contribuyen también a que sea el monovolumen grande con la imagen más ligera, estilizada y deportiva.

La estética del interior no resulta tan llamativa, aunque el salpicadero curvo (con forma de ola, según Mitsubishi) aporta un toque de originalidad. En cambio, destacan el espacio y la flexibilidad. Y entre otras cosas ofrece un maletero correcto (320 litros) incluso cuando se viaja con las siete plazas ocupadas, y las dos butacas de la última fila se pueden ocultar en el piso (no hay que sacarlas) cuando no se usan.

Chasis japonés, motor alemán

El Grandis no comparte chasis con ningún otro modelo, pero monta un motor 2.0 turbodiésel de origen Volkswagen. Rinde 136 CV, se acopla a un cambio manual de seis marchas y aporta buenas prestaciones, al menos sin pasajeros ni carga, que es como se realizan las mediciones: acelera de 0 a 100 km/h. en 10,8 segundos y alcanza 195 km/h. Además tiene unos consumos muy ajustados: 8,4 litros en ciudad, 5,6 en carretera y 6,6 de media.

Contará con cinco acabados: Inform (27.000 euros), Invite (29.000), Intense (30.500), Intense Plus (33.000) e Instyle (35.000). El básico viene con ABS, seis airbags, climatizador y los accesorios eléctricos habituales (elevalunas, retrovisores, cierre a distancia). El Invite suma llantas de aleación, control de velocidad y radio-CD con MP3, y el Intense dispone ya del control de estabilidad ESP (MASC en Mitsubishi), sensores traseros de aparcamiento, volante y pomo del cambio en cuero y aire acondicionado para la zona posterior del habitáculo. A partir de ahí, el Intense Plus añade un techo solar doble, faros de xenón y climatizador trasero. Y el Instyle, tope de la gama, ofrece tapicería de cuero, asientos delanteros con calefacción y pantalla táctil.

El Grandis es un familiar con personalidad. Mide sólo 1,65 metros de alto y es el más bajo entre los monovolúmenes grandes, un detalle que, junto a su afilado perfil, mejora su dinamismo en carretera.
El Grandis es un familiar con personalidad. Mide sólo 1,65 metros de alto y es el más bajo entre los monovolúmenes grandes, un detalle que, junto a su afilado perfil, mejora su dinamismo en carretera.

INTERIOR SENCILLO, PERO MUY PRÁCTICO

EL INTERIOR del Grandis no resulta tan sugerente como la carrocería, pero aporta soluciones muy prácticas. Entre las mejor resueltas está el maletero, que aprovecha una longitud exterior de 4,76 metros para ofrecer una capacidad correcta de 320 litros incluso con las siete plazas ocupadas, lo que lo sitúa por delante de casi todos sus competidores. También destacan las dos plazas de la tercera fila, que se pueden ocultar, una a una, en el suelo para aumentar el volumen de carga hasta 940 litros con una longitud disponible de 1,6 metros. Esta solución, poco habitual entre los monovolúmenes grandes (sólo la ofrece el Chrysler Voyager), evita sacar los asientos.

La única diferencia entre las versiones de seis y siete plazas es la segunda fila: la primera lleva dos butacas independientes, y la segunda, una banqueta corrida. Pero las dos variantes permiten plegar los respaldos por partes y replegar toda la fila hacia delante. En esta última posición, el volumen de carga aumenta hasta 1.545 litros. La buena dotación de huecos y detalles prácticos completa el conjunto: siete posavasos, mesas plegables, guantera doble, portagafas, red en el maletero...

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