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OPINIÓN DEL LECTOR

Granada Atlético

Los aficionados al fútbol de Granada estamos asombrados de observar que los medios de comunicación no le han prestado la más mínima atención a un caso de compraventa y traslado de clubes, a pesar del gravísimo precedente que sentaría en el fútbol nacional, que podría convertir el fútbol en un auténtico mercadillo de equipos.

En Granada, un grupo de empresarios dirigido por uno de ellos, con juicios pendientes con el Granada CF por la presunta compraventa irregular del antiguo Los Cármenes, han creado una sociedad denominada Granada Atlético. Aunque muchos de esos empresarios se inclinaban por el deseo de los aficionados de que ayudaran a reflotar al histórico Granada CF, al final el primero logró imponer su criterio. Y en lugar de empezar deportivamente desde abajo su proyecto, se han lanzado a comprar equipos en la provincia de Granada, para finalmente ceder a Guadix la plaza del CD Íllora, de Primera Andaluza, y trasladar a Granada la plaza de Tercera División del Guadix CF, con cambio de nombre a Granada Atlético CF. Y solicitar el uso compartido del municipal Nuevo Los Cármenes, con el perjuicio a todos los niveles para el Granada CF, que milita en la misma categoría. Todo ello enmascarado tras una asamblea del Guadix CF en la que se aprueba un simple cambio de domicilio social, pero que es una compraventa pura y dura. Y con el propósito mal disimulado de acabar suplantando al histórico cuando se produjese la desaparición.

La Federación andaluza se ha limitado a aceptar el traslado, pese a que el Granada CF se dirigió a ella como parte perjudicada. La RFEF parece que tiene intención de hacer otro tanto. Las implicaciones a nivel nacional son claras: si mañana el Atlético de Madrid descendiera, no necesitaría "pasar por el infierno". Con dirigirse al Getafe o al Alavés y comprar su plaza en Primera, asunto arreglado. En definitiva, la prostitución total del fútbol.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 2005