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Entrevista:ROBINHO | Jugador del Santos y de la selección brasileña

"Con Luxemburgo ya fui feliz en el Santos"

La selección brasileña de fútbol abandonó anoche Colonia, su sede desde que llegó a Alemania para disputar la Copa Confederaciones. Antes de volar a Nuremberg, donde mañana jugará la semifinal contra el anfitrión, las puertas del castillo de Lerbach, el lujoso hotel donde se ha hospedado, el mismo en el que se casó hace unos años Michael Schumacher, se abrieron ayer a los medios de comunicación. Un servicio de la DPA -la principal agencia informativa alemana- lanzaba unas declaraciones de Robinho, delantero brasileño de 21 años, en las que aseguraba sobre su traspaso al Real Madrid: "Es cuestión de horas". Ayer le buscaron los medios, pero sólo se encontraron con Carlos Alberto Parreira, el seleccionador brasileño. Y éste habló sobre el posible fichaje madridista: "Hay que aceptarlo, es el próximo talento que veremos marcharse de la Liga brasileña rumbo a Europa; resulta muy hipócrita dudar de la salida de Robinho, porque su destino está marcado hace tiempo". Preguntado sobre si el jugador se lo había comunicado personalmente, se tomó un tiempo para contestar hasta que respondió, con risa incluida, un "no, no me ha dicho nada", que provocó más risas. Parreira matizó que el jugador en absoluto está descentrado: "Lleva seis meses esperando la resolución de las negociaciones y jugando a un gran nivel. No le veo en absoluto descentrado por ese tema", advirtió el seleccionador. Horas antes de vaticinar su inminente llegada al Madrid, Robinho accedió a ser entrevistado por EL PAÍS.

"Aprendí a regatear cuando jugaba a fútbol sala. Como soy pequeño, tenía que evitar el choque con los defensas. Ahora he ganado peso"

"Prefiero un gol a un regate, porque es más decisivo. Pero cuando salgo de una finta, el equipo está más cerca del gol"

Pregunta. ¿Por qué se resiste a hablar del Real Madrid?

Respuesta. Por respeto a la selección brasileña y a mi club, el Santos, al que todavía pertenezco. Hasta que el presidente no llegue a un acuerdo, yo soy jugador del Santos.

P. ¿Le ha llegado a descentrar el tema de su traspaso al Real Madrid, le gustaría que ya estuviera cerrado?

R. No, en ningún momento ha supuesto un problema. Soy jugador de un gran club y durante toda la temporada he intentado hacerlo lo mejor posible, como ahora en la selección. No, no pienso mucho en ello, todo el asunto está en manos de mi representante. Yo me dedico a jugar a fútbol y estoy tranquilo.

P. ¿Recuerda la primera vez que vio un partido del Real Madrid por televisión?

R. No, en absoluto. Yo de niño preferiría jugar que verlo por la tele.

P. ¿Es cierto que nunca tuvo un ídolo futbolístico?

R. Como todos los niños del Santos, mi ídolo era Pelé, claro, aunque nunca le ví jugar en directo.

P. En los últimos meses su camiseta del Santos con el 7 a la espalda se vende más que la de Pelé. ¿Qué le dice eso?

R. Por muchas camisetas que venda, Pelé será siempre el más grande. Me hace ilusión ver que a los críos les gusta mi manera de jugar. La verdad, nunca soñé que podría llegar tan lejos en el fútbol. Hasta que no me fichó el Santos, ni me lo planteaba. Soy hijo único y a mi padre le gustaba jugar al fútbol, pero nunca fue profesional, así que yo tampoco lo creía posible.

P. Usted empezó a jugar en la playa, libre de las enseñanzas de una escuela de fútbol. ¿Cree que eso ha condicionado su manera de jugar?

R. No lo sé. Es verdad que empecé a jugar en la playa, como todos los chicos de mi ciudad, pero también es cierto que cuando pasé al fútbol sala tuve que aprender a regatear en espacios pequeños. Creo que de allí también aprendí mucho.

P. La grada le invita a realizar el regate que en España se conoce como la bicicleta y que da la sensación que disfruta usándolo, ¿es así?

R. Yo disfruto siendo útil al equipo. Como era muy pequeño tenía que hacer cosas para evitar el contacto con los defensas y ahí aprendí a regatear. Me gusta, pero más me gusta meter goles, la verdad. Lo más bonito del fútbol es meter goles. Y cuando salgo de un regate, normalmente mi equipo está mas cerca de marcar un gol.

P. Por esa capacidad para regatear, parece más cercano actuar como extremo que de enlace. Sin embargo, Vanderlei Luxemburgo, el entrenador del Real Madrid, dice que no le gusta jugar con extremos...

R. No sé. Yo ya fui feliz cuando tuve a Luxemburgo como entrenador, en el Santos. Aprendí mucho y me sentí útil para el equipo. También ganamos títulos, él como entrenador y yo jugando, en el campo. En el Santos y con Brasil he jugado pegado a la banda pero también como enlace por el centro. A mí lo que me gusta es jugar, donde sea, eso es lo de menos. Si algún día voy al Madrid, que todavía no está claro, no habrá problema con eso, seguro.

P. Físicamente parece usted más fuerte de un tiempo a esta parte. ¿Es sólo una impresión?

R. No, es cierto, he ganado peso gracias a un trabajo personalizado que he llevado a cabo con el profesor Oswaldo. Noto que estoy más fuerte y que a los defensas les cuesta más tirarme. Pero no he perdido velocidad y eso es importante porque es una de mis mejores cualidades.

P. A los 21 años está muy cerca de dar el salto a Europa. ¿Qué consejo le ha dado Parreira, al que parece que le gusta tanto la idea de su emigración?

R. Que no pierda de vista lo más importante que tengo en mi vida, que me centre en el fútbol y no me distraiga con todo lo que me va a empezar a rodear. Que no me distraiga y focalice todas mis energías en seguir creciendo como futbolista.

P. ¿Y Ronaldinho? Se les ve siempre juntos.

R. Que juegue como me sale, que piense en el equipo y lo pase bien en el campo. Ronaldinho me ha ayudado mucho en la selección, es cierto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de junio de 2005