Una nueva autopista de peaje lleva a la terminal 4 de Barajas

La tarifa para los turismos es de 1,50 euros, y de 1,90 euros para los vehículos pesados

Madrid cuenta desde ayer con una nueva autopista de peaje, la M-12, que servirá de acceso directo a la futura terminal 4 del aeropuerto de Barajas cuando previsiblemente comience a funcionar a principios de 2006. La vía, de 9,4 kilómetros de longitud, permitirá por ahora descongestionar el nudo norte, en la A-1, y acortar los trayectos en las conexiones norte-sur entre la M-40 y la A-1. Su utilización costará 1,5 euros para los vehículos ligeros, y 1,90 para los pesados. Hasta el día 22 será gratuita. Además, la empresa concesionaria, el grupo OHL, ha construido accesos complementarios que permiten usar la autopista para llegar al aeropuerto, con un trayecto más largo, pero sin tener que pagar.

"Ésta es la única autopista de peaje de España en la que la alternativa libre la da la propia autopista", explicó ayer Julián Núñez, consejero delegado de OHL Concesiones.

El conductor que utilice la M-12 -que une la M-40, a la altura del parque Juan Carlos I, con la A-1, en el kilómetro 17- tiene dos opciones: recorrer toda la vía de peaje, incluido el túnel de 1,7 kilómetros, pagando la tarifa impuesta (lo que le supondrá un tiempo estimado de cuatro minutos y medio); o tomar sólo el tramo abierto al cielo y desviarse por la M-13, la autopista libre de peaje, para acceder al aeropuerto -o a cualquiera de las terminales- para acortar su trayecto norte-sur. Esta segunda alternativa es gratuita.

Otra opción que permite la nueva autovía es enlazar la A-1 con la A-2, en este caso sin entrar por el túnel de peaje, pero sí conectando con la M-13, que conduce a la M-14 y de ahí al nudo de Eisenhower o, el mismo camino, en sentido contrario.

Dos minutos

Cuando esté abierta la terminal 4, será posible acceder directamente a ella por la autopista de peaje en dos minutos o, llegar sin coste alguno, tomando la M-13, que conecta con el aeropuerto y sus nuevas áreas industriales.

La inversión que la empresa concesionaria ha hecho para la construcción de esta autopista es de 382 millones de euros. Según el consejero delegado de OHL, la cifra de negocio que esperan obtener de su explotación es de entre 25 y 30 millones de euros al año.

Por otro lado, la empresa cuenta con unos 25.000 usuarios al día, cifra que espera duplicar en cuanto esté abierta la terminal 4, según el director general de Autopista Eje Aeropuerto, Rodrigo Baeza.

De los 9,7 kilómetros de la autopista M-13, hay un tramo que discurre soterrado bajo el parque Juan Carlos I. Este túnel, de 1,7 kilómetros, tiene una salida de emergencia situada entre el campo de golf del parque y el Ifema, cuya altura permite el paso de los autobuses.

El paso subterráneo está formado por dos tubos, cada uno con tres carriles, aunque de momento sólo serán utilizados dos de ellos. Además, los tubos están unidos entre sí por tres galerías de conexión. "Eso permitirá en caso de accidente, desviar la circulación por una de las conexiones y sacar el tráfico por el tubo del sentido contrario", explicó Núñez. El túnel está equipado con un circuito cerrado de televisión, un sistema de detección automática de incidentes y sistemas de seguridad controlados durante todo el día por un centro de atención situado cerca de la entrada del paso.

Núñez adelantó que la vía podría ser ampliada en el futuro por el norte, porque su trazado ha tenido en cuenta la posible construcción de una autopista alternativa de peaje para la radial R-1, pero también por el este, cuando se amplíe la M-40. Sin embargo, recalcó que estas decisiones aún deben ser tomadas por Fomento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de junio de 2005.