Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:SETE GIBERNAU | Piloto de Moto GP | MOTOCICLISMO | Gran Premio de Cataluña

"Quiero hacer la mejor carrera del año"

A sus 32 años, Sete Gibernau (Barcelona, 1972) pasa por uno de los momentos más delicados desde que compite en Moto GP, la máxima categoría del motociclismo, a la que llegó en 1997. Tras una temporada en la que le disputó el título al mismísimo Valentino Rossi, que fue campeón, el piloto catalán vuelve a escena con el apoyo de Honda, y las cosas no le van demasiado bien. Aunque milita en un equipo satélite, con una moto, eso sí, de lujo, el nieto de Paco Bultó, el fundador de las míticas motos Bultaco, parecía el más cualificado para impedir que el italiano se coronara campeón del mundo por séptima vez. Hoy, sin embargo, Gibernau ocupa la cuarta posición en el campeonato, a 67 puntos del líder, que es, obviamente, Rossi. Pero como proclama la publicidad que abunda en Barcelona, y también los tiempos de entrenamiento, Sete corre en casa y hoy partirá el primero en la carrera, por delante de Marco Melandri y también de Rossi, después de pulverizar el récord del circuito.

"Me siento con ganas e ilusión, estoy en el mejor momento de mi carrera"

"Tengo a los mejores mecánicos del mundo y pronto le daremos la vuelta a la situación"

P. A juzgar por los tiempos obtenidos en el circuito de Cataluña, está a punto para volver a ganar.

R. Se ha hecho un buen trabajo, sobre todo con los neumáticos, pero no estoy totalmente satisfecho. Probamos mucho en invierno, con ambientes fríos, y ahora, con las temperaturas altas, nos falta adherencia. No me siento cómodo, al cien por cien, cuando aumenta la temperatura, aunque hemos superado problemas mecánicos.

P. ¿No es sorprendente, si se toman los últimos entrenamientos y clasificaciones como referente, que esté tan alejado de Rossi?

R. La verdad es que no esperaba que las cosas fueran así, pero hemos tenido una serie de problemas en algunas carreras y los errores se pagan muy caros.

P. ¿Cuáles son esos problemas?

R. Hay cosas que debemos mejorar y otras que estamos haciendo bien. De todos modos, yo sigo creyendo mucho en el proyecto. Creo que tengo los mejores mecánicos del mundo y que pronto daremos la vuelta a la situación.

P. Tras la caída que sufrió en Mugello, parecía que tiraba la toalla. Dijo entonces que el campeonato estaba prácticamente perdido. ¿Piensa hoy lo mismo?

R. El Mundial está muy difícil, pero quien crea que no tenemos posibilidades se equivoca. Todavía es posible ganarlo.

P. Esta semana se ha relajado con su familia en Girona.

R. Me ayuda a desconectar. Hacía mucho tiempo que no tenía tiempo para estar con mi gente, y en Girona encuentro la tranquilidad que me falta. Voy en moto con mi primo y juego al pimpón... En fin, que desconecto.

P. También habló con Joan Martínez, su jefe de mecánicos.

R. Analizamos lo ocurrido en Mugello y sacamos conclusiones. No quiero ni pongo excusas. No estuvimos bien en la última carrera, nos caímos, y se impone evitar que se repita una mala actuación.

P. En la carrera de Mugello se percibieron problemas de los que no se tenía constancia en los entrenamientos. Usted mismo afirmó que pasaban cosas raras. ¿A qué se refería exactamente?

R. En Mugello no podía parar la moto, un problema que no había tenido en los ensayos. Pero la culpa de que tengamos menos puntos de los que quisiéramos tener es nuestra. Me preocuparía mucho más si pensara que no soy capaz de cambiar esta dinámica negativa y que no puedo ganar carreras. Ya tengo ganas de hablar de lo que he hecho y no de lo que puedo hacer. Me siento con ilusión y estoy en el mejor momento de mi carrera. Me subo a la moto porque me lo paso estupendamente; cuando no disfrute, lo dejaré.

P. Usted nació en Barcelona y hoy corre en casa. ¿No siente más presión?

R. No. Tengo la misma tranquilidad que he intentado tener durante el año. El día que no tenga presión será porque no aspiro a ganar. Quiero agradecer, eso sí, el cariño de la afición. Espero que la carrera de Cataluña suponga un punto de inflexión. Deseo que el equipo solucione los problemas que nos han metido en un bache y responder al cariño de la gente. Cada vez que salgo a la pista se me pone la carne de gallina. Este público es el mejor del mundo y su apoyo es fundamental. Se lo quiero devolver con la mejor carrera del año. Quiero hacerla hoy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de junio de 2005