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Reportaje:

Viñetas muy cargadas

El Salón del Cómic, que cierra hoy, vive su día más masivo con colas y resaca de premios

Los ayuntamientos afectados recibirán el 1% de las obras y una subvención anual

Día de colas, dedicatorias, disfraces, de bocadillos comidos in situ para no perder ripio y de pasillos transitados por chavales y no tan chavales cargados con mochilas llenas de álbumes. El sábado volvió a ser el día más concurrido del Salón del Cómic, que se clausura hoy en la Fira de Barcelona. Y volvió a ser el día de la resaca: el viernes por la noche se entregaron los premios, y los ganadores -Carlos Giménez, Miguelanxo Prado, Raquel Alzate, la revista Mister K, el fanzine BD Banda y el editor de Planeta DeAgostini, Jaime Rodríguez, por el álbum Jimmy Corrigan, de Chris Ware- recibían felicitaciones por doquier.

Giménez compareció vestido de blanco y negro, como si se hubiera descolgado de una viñeta, calzado incluso con unos zuecos blancos. Alguien le dijo: "¡Pensaba que ya tenías el Gran Premio del Salón!". Y contestó: "Me suele pasar. Hay mucha gente que cuando reclamo dinero que se me debe dice: '¡Pensaba que ya te había pagado!". Y ya más serio: "Cuando te dan un premio de este tipo significa que llevas toda una vida trabajando. Cuando se apaguen los focos del salón, donde parece que todo es fiesta, quedará la soledad de la página en blanco". El autor de Paracuellos y Los profesionales es un reivindicador del oficio. Ahora, dice, este mundo está más bien pachucho en el aspecto industrial: "Escoger esta profesión es como enamorarse de una chica fea y pobre". En la caseta de Glénat, su editorial, decían que su Sabor a menta, una recopilación de historias realizadas entre 1970 y 1992, ha sido uno de los álbumes más vendidos de estos días (mangas aparte).

El gallego Miguelanxo Prado, autor de La mansión de los Pampín (Norma), premiada en los apartados de mejor guión y mejor obra de 2004, comparó la dedicación a la historieta a "una enfermedad". Una vocación ineludible.El Departamento de Justicia de la Generalitat no confirma oficialmente ninguna de las ubicaciones de las cárceles, aunque casi todas están ya definidas. Albert Batlle, responsable de prisiones de la Generalitat, asegura que los alcaldes afectados han de ser los primeros en enterarse, y de forma oficial, antes de que el plan sea aprobado por el Gobierno catalán.

Las cárceles de cumplimiento de penas en régimen cerrado son los que generan mayor rechazo y muy probablemente se ubiquen en Estaràs (Segarra), Figueres (Alt Empordà), y El Catllar (Tarragonès). También habrá una prisión de mujeres en Sant Llorenç d'Hortons (Alt Penedès) que sustituirá al de Wad-Ras (Barcelona) y otro gran centro de preventivos en un municipio del área metropolitana muy próximo a Barcelona, que será el equivalente a la actual cárcel Modelo.

En los centros urbanos

Albert Batlle recuerda que "todas las ciudades europeas y las grandes ciudades tienen cárceles en sus centros urbanos, especialmente de preventivos". En este sentido, recuerda que "en Barcelona no debe repetirse el error de Soto del Real", una prisión para presos en espera de juicio situada a 60 kilómetros de Madrid que, con el tiempo, se ha demostrado un error en la elección del emplazamiento e incluso se está pensando en construir otra más cerca de la capital española.

En cuanto a las cinco cárceles en régimen abierto, habrá tres en Barcelona -el actual de la Modelo, remodelado; otro de mujeres en Wad-Rass y el de jóvenes de la Trinitat-, además uno en Girona y otro en Tarragona.

La última estadística oficial de Justicia asegura que en Cataluña hay 8.299 presos, de los cuales 6.651 son preventivos y 1.648, penados. Los hombres son 7.721 y los extranjeros son ya 2.751, uno de cada tres reclusos.

El planteamiento de la Generalitat es que una prisión no es un equipamiento negativo y que no son ciertos algunos tópicos, como una cárcel comporta riesgos para la seguridad ciudadana. "La continua presencia de mossos d'esquadra en la zona aumenta la sensación de seguridad", asegura Batlle, quien recuerda que la puesta en marcha de una cárcel comporta una red de servicios y actividades que dinamizan la zona escogida.

El Departamento de Justicia, además, aprobó el año pasado un decreto de compensación a los municipios afectados por la instalación de prisiones que prevé destinar hasta el 1% del presupuesto total de la obra a actuaciones de mejora integral en su entorno. También está prevista una subvención directa anual por un importe equivalente al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), del cual está exenta una cárcel, así como una valoración prioritaria de las peticiones de ayuda presentadas por los municipios afectados.

Pero mientras llega 2010, la población reclusa no para de aumentar y el Departamento de Justicia asegura que el hacinamiento actual es insostenible. En noviembre de este año entrará en marcha un módulo prefabricado para 300 presos que se construirá en el campo de fútbol de Quatre Camins y que costará 13 millones de euros. El año próximo se construirá otro módulo similar en Brians que valdrá 16 millones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de junio de 2005