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Tribuna:TENIS | Comienza el torneo de Roland Garros

1.176 newtons

La preparación física de Rafel Nadal se articula sobre dos pilares: las capacidades coordinativas y la prevención de lesiones. Las primeras dan al jugador las bases para hacer que lo imposible sea posible, lo posible fácil y lo fácil elegante. Equilibrio en los apoyos, capacidad de reacción, cambios de ritmo y dirección, juego de pies, sentir la derecha y escuchar la bola son conceptos ligados a dichas capacidades. Estos aspectos se trabajan de manera integrada en la pista con Toni Nadal y en las sesiones de preparación física donde se construyen tareas a partir del juego real, por lo que reciben un tratamiento singular.

La prevención de lesiones es un apartado importante en la programación de cualquier deporte profesional. El tenis es un deporte asimétrico muy agresivo que provoca desequilibrios entre los músculos y las articulaciones. Además, los frecuentes cambios de superficie tampoco ayudan y son un continuo foco de lesiones. El calendario de competiciones se encuentra tan saturado que termina por convertirse en un veneno para la fisiología del tenista. El entrenamiento compensatorio, que trata de minimizar estos riesgos, se vertebra sobre los siguientes aspectos: ejercicios de movilidad articular matinales liberadores de líquido sinovial que constituye el alimento de los tejidos que componen la articulación; estiramientos de los músculos que tienden a acortarse con el fin de aliviar tensiones; fortalecimiento de la musculatura estabilizadora de las diferentes articulaciones del cuerpo, de los rotadores externos del hombro y de la musculatura profunda de la espalda; finalmente, se realiza trabajo funcional sobre diferentes planos y direcciones en inestabilidad (con pelotas gigantes, planchas deformables, tubos de foam, etc) con un objetivo tanto de facilitación como de prevención. No olvidemos que el tenis es un deporte en el cual el jugador debe contrarrestar situaciones de emergencia.

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Con Rafel se han empleado las últimas metodologías en el entrenamiento de la fuerza, por ejemplo de sobrecarga excéntrica con polea cónica. De este modo, se prepara su sistema músculo-esquelético para soportar aceleraciones y frenadas a alta velocidad tan propias de este deporte. Asimismo trabaja ejercicios excéntricos mantenidos para fortalecer sus tendones, estructuras de material bioelástico responsables de la transmisión de la fuerza explosiva. Por otro lado, el entrenamiento por medio de vibraciones mecánicas desarrolla la fuerza explosiva, la capacidad de equilibrio y la propiocepción. El jugador manacorí es muy explosivo. Interesa por ello trabajar la fuerza relativa, esto es, conseguir la máxima potencia posible pero nunca a expensas de aumentar el peso corporal, asunto delicado en un deporte complejo como el tenis. Además, por su tipo de juego agresivo es fundamental mantener la potencia crítica, que, traducida a términos de entrenamiento, es la capacidad para mantener un nivel óptimo de fuerza explosiva el máximo tiempo posible.

A la hora de controlar y valorar el entrenamiento de fuerza se ha utilizado un sensor que transmite información de la polea cónica a un laboratorio de análisis muscular. Estos tests fueron diseñados por el investigador Julio Tous -asiduo colaborador mío- que aplicó toda esta metodología de trabajo la temporada 2003-2004 en el primer equipo de fútbol del FC Barcelona. Rafael es capaz de aplicar fuerzas equivalentes a 117 kgs en ejercicios de tracción con cualquiera de los dos brazos. Esto es posible gracias a las grandes aceleraciones que es capaz de aplicar a esta máquina inercial. Como es obvio, con pesos libres o máquinas convencionales serían imposibles de alcanzar los 1.176 newtons que él consigue. Además, estos movimientos tienen una gran transferencia a los golpes específicos del tenis.

Pero todo esto sólo es posible gracias a la personalidad de un jugador con una excelente educación familiar y deportiva, un joven autoexigente, con ganas de mejorar, objetivos muy claros y, sobre todo, con los pies en el suelo. El secreto es la disciplina y el trabajo diario.

Joan Forcades, profesor de Educación Física en el instituto de Pollença (Mallorca), es el preparador físico de Rafa Nadal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de mayo de 2005