El soterramiento de la A-42 comenzará en 2007, según el alcalde de Getafe

Fomento y el Consistorio firman un estudio para enterrar parte de la carretera de Toledo

El alcalde de Getafe, Pedro Castro, aseguró ayer que el carril bus que quiere construir el Ministerio de Fomento en la carretera de Toledo (A-42, antigua A-401) "no será necesario" a su paso por Getafe. Fomento tiene previsto construir carriles bus en todas las autovías de entrada a Madrid. Pero la A-42 corta en dos el municipio sureño, por lo que para poder hacer el carril habría que expropiar miles de viviendas. Además, el alcalde acordó ayer con la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, la elaboración de un estudio técnico para soterrar la A-42 a su paso por Getafe.

El alcalde Pedro Castro (PSOE) dio ayer un paso más en su particular lucha por lograr que las autoridades centrales entierren la carretera de Toledo (A-42) a su paso por Getafe. El Ministerio de Fomento es el titular de la autovía. Ésta corta en dos el municipio, lo que provoca atascos interminables en la zona: los coches tienen que transitar por casi cinco kilómetros de una vía estrecha y con viviendas, las del barrio de La Alhóndiga, pegadas a los lados de la A-42.

Castro consiguió ayer que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, acudiese al municipio sureño para firmar la elaboración de un estudio para soterrar, por fin, esta carretera. "Desde el ministerio trabajaremos para que este proyecto sea una realidad lo antes posible", afirmó Álvarez. La ministra fue escueta en sus palabras y no permitió preguntas tras la firma del convenio.

Pedro Castro sí habló y explicó que quiere que en dos años y medio "ya haya carteles en la carretera de Toledo que anuncien su enterramiento". En total, según el regidor getafense, serán enterrados 4,8 millones de metros cuadrados, "desde la M-45 hasta la M-50", según explicó Castro. Las obras costarán 100 millones de euros y dejarán en la superficie 3 millones de metros cuadrados libres "para disfrute de los vecinos". El alcalde de Getafe reiteró que en la superficie no será construida ni una sola vivienda, y que habrá zonas verdes. "Ya lo tenemos todo pensado: habrá una zona para niños, para jóvenes y para mayores. Los terrenos los usarán un millón y medio de personas", aseguró Castro, en referencia a la suma total de la población de la zona sur de la región. El alcalde añadió que con el soterramiento (en ningún momento admitió que algunas partes puedan ir en trinchera) "la gente que utiliza la A-42 ahorrará una hora y media para ir al trabajo". Luego, en corrillo, admitió que aunque la ministra fue ayer prudente, su presencia en Getafe ya supone un espaldarazo al proyecto. "Lo importante es agarrar una firma, luego ya vendrá el resto", aseguró. En un principio, las obras serán financiadas por las plusvalías que el Ayuntamiento va a obtener de los nuevos desarrollos de Los Molinos y Buenavista.

"Compromiso de Zapatero"

Para Rafael Simancas, que asistió a la firma del convenio, éste es "un ejemplo del compromiso del Gobierno de Rodríguez Zapatero con el bienestar de los madrileños".

Pero el posible enterramiento de la A-42 saca a la luz un grave problema. El Ministerio de Fomento anunció el pasado mes de marzo que crearía carriles bus en todas las autovías radiales de la región, incluida la carretera de Toledo (A-42). La titular de Fomento, Magdalena Álvarez, dio entonces algunos datos para la carretera de Toledo: el carril bus irá enclavado en una plataforma central separada por sendas medianas del resto de carriles y tendrá una longitud de 19,5 kilómetros. Discurrirá desde la entrada de la capital hasta Parla Sur.

Pero esta obra es "muy difícil de hacer a su paso por Getafe por las miles de viviendas que hay pegadas a la carretera", explicaron ayer fuentes del Consistorio. El alcalde Castro fue firme y agregó que no habrá carril bus a su paso por el municipio. "No es necesario", sentenció.

Pero la última palabra sobre el carril bus no la tiene el alcalde. Si finalmente la carretera de Toledo es enterrada a su paso por Getafe, el estudio técnico será el que tendrá que determinar qué hacer con el carril bus.

Lo que sí que es cierto es que si el tramo que pasa por Getafe finalmente no fuese soterrado, la construcción de un carril bus es imposible. No hay sitio. A no ser que se expropien miles de viviendas del barrio de La Alhóndiga. Este barrio es uno de los más antiguos de Getafe y uno de los que tienen más altura (cinco pisos). La proximidad de la base aérea no permite que las viviendas getafenses tengan más de cinco alturas.

El borrador de protocolo firmado ayer entre el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de Getafe establece que "la Dirección General de Carreteras considera compatible el soterramiento con las actuaciones que pretende realizar de mejora funcional de la autovía y con la construcción de los carriles bus-VAO actualmente en estudio".

"Cuando la A-42 pasa por el barrio de La Alhóndiga es muy difícil construir un carril bus. En el nuevo desarrollo de El Bercial, también cercano a la carretera, habría un poco más de sitio al ser un barrio nuevo", concluyeron desde el consistorio getafense.

La ministra Magdalena Álvarez no es la única personalidad política que visita esta semana el municipio de Getafe. La consejera de Transportes, María Dolores de Cospedal, firmará hoy con el alcalde, Pedro Castro, el convenio por el que el metro llegará hasta el barrio getafense de Perales del Río.

El pasado mes de noviembre, el Gobierno regional ya anunció que Perales del Río (6.000 vecinos) tendrá una estación de metro la próxima legislatura. La estación se ubicará en la prolongación de la línea 3, que prevé que el metro pase por Villaverde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de mayo de 2005.

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