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El Gobierno del PP aceptó a EHAK pese a ser advertido de sus vínculos con Batasuna

Interior y la fiscalía consideraron en 2002 que los indicios eran insuficientes

El Gobierno de José María Aznar admitió en octubre de 2002 la inscripción del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) en el registro de partidos políticos pese a que la Dirección General de Política Interior, dependiente del ministerio que entonces dirigía Ángel Acebes, consideró que había indicios que vinculaban a esa formación con Batasuna. La fiscalía los consideró insuficientes y la Secretaría de Estado de Seguridad, cuyo titular era Ignacio Astarloa, admitió la inscripción de EHAK tras desestimar las sospechas.

Un informe de la Comisaría General de Información de la Policía relata los trámites de la inscripción de EHAK y recuerda los reparos de la Dirección General de Política Interior, departamento encargado de elecciones, consultas populares y el régimen jurídico de los partidos.

Dicha dirección general señaló que EHAK se creaba con siglas similares a las de Euskal Herritarrok; que, según sus estatutos, "pretendía la unidad política de las tierras vascas, incluidas las francesas", y "la eliminación progresiva del Estado"; que su división de tareas era "sospechosamente similar a la de la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS), descrita en el auto de 26 de agosto dictado en el sumario 35/02 del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, por el que se determinaba la suspensión de las actividades de las formaciones Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna". Pese a estas sospechas, el partido fue inscrito. Antes, Interior solicitó un informe a la fiscalía (el máximo responsable de la misma era Jesús Cardenal), que consideró insuficientes los indicios.

Por último, según recoge el informe policial, la Secretaría de Estado de Seguridad admitió la inscripción de EHAK. Este trámite se produjo en plena ilegalización de Batasuna.

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