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Las firmas de inversión valoran Auna entre 8.900 y 14.000 millones

Merrill Lynch recibirá durante este mes las ofertas preliminares

Auna está en venta. Los tres principales accionistas -Santander, Endesa y Unión Fenosa- han encargado a Merrill Lynch el proceso de venta "ordenada y competitiva" del grupo. Las últimas valoraciones realizadas por los bancos de inversión oscilan entre 8.900 y 13.800 millones de euros, incluyendo la deuda, que asciende a 4.500 millones. Hasta el momento, tres grupos han anunciado que presentarán ofertas.

La segunda compañía de telecomunicaciones de España está en liquidación. Santander (32,08% del capital), Endesa (32,89) y Unión Fenosa (18,7%) han dado un golpe de mano contra sus propios gestores, que querían sacar a Bolsa el grupo y mantener la estructura accionarial, y han decidido poner en venta sus participaciones que suman el 83% del capital.

Los tres han encargado a Merrill Lynch que dirija el proceso de venta, valorando las ofertas recibidas y buscando nuevos compradores. Sin embargo, la valoración del grupo no será fácil, a juzgar por los últimos informes de los bancos de negocios y las firmas de inversión, realizados para los tres accionistas, ya que establecen una horquilla muy amplia -de 5.000 millones de euros- entre la tasación más baja y la más alta.

La más alta corresponde a un informe de Banesto de enero pasado que analizaba expresamente a Auna, y que fijaba su valor en 13.800 millones de euros. En el lado opuesto figura el realizado por Merrill Lynch el 28 de febrero analizando el Banco Santander, que sitúa el valor del grupo de telecomunicaciones en 8.900 millones. Ahora bien, todas ellas están por encima de la última operación en firme reconocida: la compra por Endesa en enero de 2004 del 3% de Auna que estaba en manos de ING por 260 millones de euros, lo que supone valorar el conjunto del grupo en 8.700 millones de euros.

Merrill Lynch no ha comunicado el calendario de la operación, pero los accionistas quieren que la venta esté cerrada antes del verano. En quince días, se contactará con los posibles compradores. Una vez que se tengan los candidatos, se cerrará con ellos un acuerdo de confidencialidad para entregarles la documentación de Auna. En ese momento se abre el proceso de auditoria (o due diligence) para que los grupos que pujen comprueben los datos y decidan si presentan una oferta en firme. Con esas ofertas, los vendedores, asesorados por Merrill Lynch, deben decidir la que mejor les convenga.

Tres interesados

Antes de abrirse el proceso, había tres propuestas encima de la mesa. La primera, del operador de cable Ono, se dirige sólo a la división de telefonía fija (Auna Telecomunicaciones), por la que ofrecía entre 2.350 y 2.600 millones de euros, teniendo asegurada la financiación. Esta oferta puede completarse en los próximos días con el apoyo de dos fondos de capital riesgo (Providence y Carlyle), que ya avalaban la oferta originaria y que pujarían por la compañía de telefonía móvil Amena.

La segunda propuesta es de los fondos Àpax, CVC y Blackstone, que valora todo el grupo en 12.000 millones de euros. Esta oferta cuenta con el respaldo del equipo gestor, encabezado por el consejero delegado, Joan David-Grimá, según fuentes de los accionistas. No obstante, una oferta suya por Amena en verano del año pasado fue rechazada por los accionistas.

La última oferta es la del fondo estadounidense KKR, que ofrece 12.500 millones de euros. A estos fondos podrían unirse otros como Goldman Sachs, Pai Partners o Permira, muy activos en operaciones del sector de telecomunicaciones.

Los que hasta el momento no han mostrado ningún interés han sido los operadores que, en último término, son los clientes de los fondos de capital riesgo. Con Telefónica y Vodafone descartados por problemas de competencia, los candidatos ideales son Telmex (del empresario mexicano Carlos Slim), Telecom Italia (que ya estuvo en el accionariado de Auna desde su fundación como Retevisión), France Télécom y Deutsche Telecom, aunque estos dos últimos operadores tienen grandes dificultades financieras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de mayo de 2005