Reportaje:

Yao Ming, trabajador modelo

La estrella de los Rockets, premio 1 de mayo en China

Fue antaño galardón de mineros anónimos, obreros y campesinos. Pero los tiempos cambian. Y en el país de los capitalistas rojos, ser trabajador modelo ya no es sinónimo de pertenecer a la clase proletaria, aquella que encumbró al partido comunista en la China de 1949. Ni de ganar modesta pecunia.

Ser trabajador modelo en la China de hoy también es ser millonario y "patriota". Como Yao Ming, el jugador de baloncesto de los Houston Rockets, que lidera la lista de los 2.900 premiados cuyos nombres se harán públicos hoy en una ceremonia en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, con motivo del 1 de mayo, Día del Trabajo.

"Creemos que cualquiera que haya hecho extraordinarias contribuciones a la sociedad, sea cual sea el campo en el que esté especializado, puede ser candidato. No vemos problema para la selección de Yao Ming. En los últimos años, ha traído gloria a la madre patria", ha asegurado Yin Weimin, subdirector del organismo encargado del evento.

La propuesta de la municipalidad de Shanghai, de donde es originario el deportista de 2,26 metros de altura, se basa en que, además de ser "el jugador de baloncesto chino más famoso del planeta, ha actuado como un perfecto embajador de la imagen de China ante el mundo". Y cada vez que el país le ha necesitado, ha regresado al equipo nacional para defender los colores chinos. "Siempre pone los intereses del país por encima de los personales", afirma el grupo que le ha recomendado.

La selección de su candidatura ha causado polémica en su tierra, donde muchos piensan que un millonario y residente en Estados Unidos debería ser excluido del concurso. "Las estrellas deportivas no son el perfecto modelo para el público. Según los criterios usados hasta ahora, el título sólo debería otorgarse a trabajadores ordinarios", ha dicho Zhou Xiaozheng, profesor de Sociología en la Universidad pequinesa Renmin. Yao tiene un sueldo anual en los Rockets de 3,5 millones de euros, a los que se suman los ingresos publicitarios. Según la revista Forbes, en 2003 ganó 11,2 millones.

En el país del pragmatismo -y donde la frase de Deng Xiaoping de "hacerse rico es glorioso" se ha convertido en un credo- ser pudiente es un buen modelo. Y ser emprendedor, también. Entre los seleccionados hay 30 empresarios y empleados de compañías privadas, algo inimaginable hace sólo unos años. Además del honor, los galardonados reciben un premio en metálico y mejores condiciones de jubilación.

El nombramiento de trabajadores modelo se remonta a 1950. Desde 1989 se efectúa cada cinco años. El objetivo era elegir figuras ejemplares entre las masas, con objeto de "inspirar la moral pública en la construcción del socialismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 29 de abril de 2005.