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La adjudicación a Ortiz de 15.000 casas en Alicante agudiza la crisis del PP y aflora la división en el PSPV

La controvertida adjudicación en Alicante del plan de Rabassa -15.000 viviendas- al margen del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) a un consorcio empresarial liderado por el Grupo Ortiz, ha acentuado la división en el PP alicantino, entre zaplanistas (Ripoll) y campistas (Alperi) y ha aflorado discrepancias entre el grupo municipal socialista y un sector del PSPV con epicentro en la Universidad que influye en el secretario general de la agrupación local, Juan Antonio Román. Éste, que ayer estaba ilocalizable y ha dado varias versiones sobre su posicionamiento de Rabassa, avaló el voto a favor de los socialistas al plan de Rabassa en el pleno del martes. Ayer, el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Blas Bernal, intentó hablar "sin éxito" con Román para "pedirle que convocara una Ejecutiva del partido".

El presidente provincial del PP, José Joaquín Ripoll, que ha criticado abiertamente la adjudicación del plan al margen del PGOU, lamentó ayer que el alcalde, Luis Díaz Alperi, de su mismo partido, no le informara de todos los pormenores de la revisión del planeamiento. "Espero que no nos hayan engañado", dijo Ripoll tras conocer ayer por la prensa que el redactor del PGOU, Lluís Cantallops, envió el PGOU de Alicante en diciembre y desmintiera, por tanto, al alcalde, quien culpó a Cantallops del retraso en el planeamiento. "Espero que no nos hayan engañado", dijo Ripoll en relación con los campistas del gobierno local.

En medio de las discrepancias internas en los partidos, el consejero de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco, que es quien debe aprobar o rechazar en última instancia el plan de Rabassa, valoró ayer de forma positiva el proyecto inicialmente aprobado por el Ayuntamiento, que prevé construir 15.000 viviendas en 4,2 millones de metros cuadrados, porque las 8.000 viviendas protegidas que prevé el plan "beneficiarán a las familias con ingresos modestos". Blasco admitió que lo interesante de ese plan es el porcentaje de VPO que se van a hacer. "Si con ese plan se va a conseguir que la ciudad de Alicante encuentre un número de viviendas de carácter social que dé solución a las familias con recursos económicos modestos, me parece que será muy bienvenido", explicó. Además, el consejero criticó a los socialistas alicantinos por votar en el pleno del pasado martes a favor del plan parcial y manifestar ahora uno de sus responsables, en referencia al secretario general local, que está en "desacuerdo" con la decisión de sus compañeros de grupo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de abril de 2005