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La Generalitat recibe 254 quejas vecinales por las obras de la línea 9

La Generalitat ha recibido 254 quejas de vecinos que han protestado por las molestias que han sufrido, según creen a causa de las obras de la línea 9 del metro, que unirá Badalona y Santa Coloma de Gramenet con la Zona Franca. De estas demandas vecinales, 133 fueron por fisuras en los edificios y el resto por el ruido y la suciedad en las calles que han ocasionado las obras del metro, según respondió el consejero de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, a una pregunta parlamentaria formulada por el diputado del PP Josep Llobet.

En el texto de respuesta, publicado en el Butlletí Oficial del Parlament de Catalunya, Nadal explica que los daños que han sufrido los edificios "son de poca cuantía y se concretan básicamente en fisuras", que han surgido por vibraciones de la tuneladora y por "pequeños movimientos" de los terrenos donde se construyen las estaciones. Sin embargo, Nadal precisó que el informe técnico encargado por la Generalitat señala que sólo la mitad de los vecinos que han interpuesto las 133 denuncias por grietas viven en la zona de influencia del túnel. "El número de afectaciones queda reducido a 66", apuntó.

El consejero explicó que, cuando se recibe una denuncia, los ténicos del contratista y de la dirección de obra emiten un informe en el que determinan si los daños están motivados por las obras. En caso de que se compruebe que las obras son la causa de las grietas, la Generalitat ordena reparar los daños una vez acabados los trabajos en la zona. Si los dos estudios se contradicen o no esclarecen las causas de los desperfectos, una empresa especializada -ajena a la dirección de obra y a las constructoras- efectúa una nueva investigación.

La mayoría de las denuncias vecinales que ha recibido el Gobierno catalán proceden de Santa Coloma de Gramenet, donde 157 personas se han quejado a la Generalitat, 97 de ellas por la aparición de fisuras y 60 por las molestias de ruido y suciedad que provocan las obras. En este último caso, señaló Nadal, la dirección de obra toma "medidas inmediatas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de abril de 2005