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Reportaje:EL DINERO DE LA POLÍTICA | INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS

La caja negra de los partidos

Datos todavía secretos prueban que las donaciones al PNV, CiU y PP crecen al amparo de una ley que facilita la opacidad y las trampas. El Tribunal de Cuentas pide el fin de esta situación

Durante los últimos 13 años, los partidos políticos han recibido 90 millones de euros en donativos, la gran mayoría anónimos. Casi el 70% ha entrado en las arcas del PNV y CiU, cuyos responsables se niegan a cambiar una Ley de Financiación que consolida el tráfico de influencias. Los donantes son, en muchos casos, empresarios y constructores que buscan favores.

La financiación irregular de los partidos políticos no se obtiene sólo a través del "tres por ciento" que esgrimió Pascual Maragall, el presidente de la Generalitat, en alusión a CiU. La caja negra en la que los partidos recogen los donativos de sus anónimos benefactores es cada día más grande y encierra secretos, en algunos casos, inconfesables. Un donativo anónimo es aquel que una persona física entrega a un partido sin dejar ningún rastro.

Los técnicos de la Sección de Fiscalización del Tribunal de Cuentas, el órgano que controla las finanzas de los partidos políticos, han solicitado en la última auditoría a PNV y CiU que supriman progresivamente estas donaciones opacas e identifiquen a sus donantes, según reconocen algunos de sus gerentes. Estos partidos acaparan el 68,35% del total de las donaciones anónimas. Los auditores creen que algunos partidos canalizan estos donativos a la actividad electoral, algo que prohíbe la ley.

Salvo los responsables financieros de los partidos y algunos de sus dirigentes, nadie sabe quiénes son y que se ha dado a cambio a las personas o empresas que en los últimos trece años, desde 1992 a 2004, han aportado 90 millones de euros en donativos, casi todos anónimos, a las arcas del PP, CiU, PNV y PSOE, los partidos que más se han beneficiado por este orden de esta opaca vía de financiación que sirve para mantener sus costosos aparatos.

En los años 2002, 2003 y 2004, los últimos ejercicios contables cerrados por los partidos y que el Tribunal de Cuentas todavía no ha hecho públicos, se mantiene idéntica tendencia. Las cuatro formaciones políticas han recaudado de manos desconocidas 29 millones de euros. Y de nuevo los nacionalistas vascos y catalanes acaparan la mayoría de las aportaciones, pese a que sólo recaudan en sus comunidades autónomas.

PNV, el que más dinero recibe

La identidad y actividad de los benefactores anónimos de los partidos políticos se guarda con celo, aunque algunos gestores reconocen que entre ellos hay empresarios, promotores inmobiliarios y constructores. Es decir, personas "interesadas" en llevarse bien con los que gobiernan. "Si se conociera la identidad de los empresarios que dan regularmente dinero al PNV y los favores que han recibido a cambio del Gobierno vasco el escándalo sería monumental. Yo sé algunos, pero no puedo hablar", asegura un industrial de Vizcaya.

"En la última auditoría nos han pedido que identifiquemos a los donantes, si puede ser. Que les demos una lista con sus nombres y DNI y, aunque no hagan uso de ella, contablemente las considerarían aportaciones de militantes y dejarían de ser anónimas ", relata Antoni Isaac, el gerente de Unió Democràtica de Catalunya, una de las formaciones políticas que más donativos opacos recauda. "Voy a mandar una carta a nuestros 18.000 militantes por si me quieren decir la cantidad que nos han entregado", anuncia Isaac.

Los donativos anónimos que permite la Ley de Financiación de Partidos Políticos de 1987 están prohibidos en el Reino Unido, Alemania, Italia y Francia. El Tribunal de Cuentas que preside Ubaldo Nieto los ha denunciado una y otra vez en sus informes de fiscalización, pero los dirigentes de las formaciones nacionalistas se niegan a apoyar una nueva ley que los suprima. Defienden a capa y espada el anonimato.

Milagros García Crespo, de 70 años, ex presidenta del Tribunal de Cuentas y hoy catedrática de Economía Aplicada en la Universidad del País Vasco, destaca su auge en época preelectoral: "Ahora, aquí (en Euskadi) toca pagar y pagan. Sobre todo gente que tiene puestos relevantes que dependen de la administración. A la gente simpatizante le pasan la bandeja. Eso me consta".

Euskadi y Cataluña son las comunidades autónomas donde la financiación privada de los partidos políticos, especialmente los nacionalistas, está más arraigada. La falta de trasparencia y el halo de sospecha no impide que allí se observen esos pagos con naturalidad.

El PNV es el partido que proporcionalmente ha recibido más donativos anónimos en los últimos trece años. Más de 22 millones de euros, lo que supone el 25% del total. ¿Por qué el PNV está a la cabeza en esta clase de donaciones opacas? Para dirigentes como Iñaki Anasagasti y Josu Erkoreka la explicación está en el carácter centenario de este partido, en su etapa de clandestinidad y el instinto recaudador que viejos militantes como Jokin Inza y otros desarrollaron en Venezuela en los años cuarenta para financiar a los equipos de Aguirre y Leizaola en el exilio. Desde entonces hay una tradición "de pasar la boina". "Entre los años cincuenta y los setenta la casa vasca en Venezuela fue uno de los grandes financiadores del PNV y el Gobierno vasco", recuerda Erkoreka.

Confluencia de intereses con CiU

Cultura democrática y acercamiento natural entre la sociedad y los partidos políticos son los argumentos que esgrimen los gerentes de CiU para explicar el dinero ánonimo que entra en sus arcas: 29 millones de euros en los últimos trece años estudiados entre los dos partidos que integran esta coalición, lo que representa el 32,3%. Éste era el argumento que utilizaba Carles Torrent, gerente de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), quien definía a su partido como "interclasista" e identificaba a sus donantes como profesionales y empresarios. Torrent falleció el pasado mes de marzo a causa de una enfermedad.

"No nos hace falta pedir. Algunos ciudadanos consideran que nuestro partido es imprescindible y ayudan", decía Torrent, el hombre que mejor conocía las entrañas del partido que ha gobernado Cataluña durante más de dos décadas. Una persona que siempre declinó revelar el nombre de la entidad financiera que desde 1995 emite los bonos con los que esta formación política obtiene una parte sustancial de sus donativos anónimos. La ley bancaria exige que se identifiquen los ingresos superiores a 3.005 euros y por ese motivo se ha establecido el tope en esa cantidad para garantizar la confidencialidad de los benefactores. Pero hasta esa cifra una misma persona puede suscribir todos los bonos que desee y siempre estará amparada por el anonimato.

José Zaragoza, 43 años, secretario de organización y finanzas del PSC, no se quiere pronunciar sobre los donativos que recibe Convergència, pero no oculta su "alucinación" por las cantidades que recauda ese partido con el sistema de bonos. Los donativos recibidos por el partido de Maragall son diez veces menores. "En esto no tenemos experiencia. Hacemos cenas para recaudar fondos o subastamos cuadros, pero nada más. ¡Ya nos gustaría recibir esas cantidades!", se lamenta.

El PSOE recauda en todo el Estado una cantidad similar a la de sus socios catalanes, pero casi diez veces menos que el PP. Xoán Cornide, 51 años, nuevo gerente de los socialistas, dice que con las aportaciones privadas ellos no van a ningún lado. "En nuestra casa es una anécdota, aunque en momentos de tensión electoral hay más donaciones y alguno echa una mano. Me encantaría llegar al tope ¡Qué envidia!", dice refiriéndose a lo que recaudan los nacionalistas y el PP.

Luis Bárcenas, gerente del PP, es un hombre inaccesible para la prensa y si la discrección es la pauta general de los responsables financieros de los partidos en su caso el mutismo es absoluto. Ni un dato, ni una pincelada del perfil u origen de los donantes anónimos que desde 1992 a 2004 entregaron a este partido 32 millones de euros. El PP es el partido que más recauda (35,3%), aunque sus dirigentes critican la falta de trasparencia de este sistema.

Madrid y Valencia son algunas de las comunidades donde reciben más donativos. En el 2003 sólo en provincias recaudó 3,4 millones de euros. En el 2002 tres millones en todo el país. Algunos procedentes de constructores. "Es legal. Donamos por afinidad ideológica y por confluencia de intereses. No lo voy a negar..", confiesa uno de sus donantes. ¿Y la ética? "No hay ética en el mundo de los negocios", responde este empresario que se declara votante del PP y pide que se omita su nombre.

No opinan igual los gestores del Círculo de Economía, foro de debate que agrupa a más de 1.400 empresarios y dirige Antoni Brufau, presidente de Repsol YPF, para los que el actual sistema "incentiva prácticas de financiación ilegal que corrompen la vida pública".

La profesora García Crespo, que además de presidenta del Tribunal de Cuentas fue responsable de la Sección de Fiscalización, hace su diagnóstico: "No es una batalla neutral. Ahí está el tema del 3% en Cataluña. Se están beneficiando de la ley los partidos que están más cerca de la empresa. Los donativos anónimos tienen que ser de gente que tiene mucho dinero, no de meros simpatizantes. Los partidos de izquierda lo tienen más difícil".

Trucos y favores

Hay muchos trucos para sortear la ley de financiación que establece un límite de 60.000 euros por persona o entidad jurídica en el caso de los donativos anónimos. El más clamoroso es que al ser anónimos una misma persona puede entregar todos los que desee hasta una cantidad, el 5% de las subvenciones que el Estado entrega a los partidos cada año, que Fernández Marugán, ex responsable de finanzas del PSOE, considera "aberrante y monstruosa". "Parece claro que se sortean todos los límites y que muchos donativos corresponden a la misma persona. Es difícil llegar hasta el fondo. Estamos ciegos", reconoce Felipe García Ortiz, consejero de enjuiciamiento del Tribunal de Cuentas.

La ley de financiación distingue dos tipos de donativos: los de campaña y los destinados a gastos ordinarios. Los primeros no tienen límite, pero exigen que se identifique al donante, con nombre, apellidos, domicilio y DNI. Y obligan a mostrar al Tribunal de Cuentas el justificante del ingreso. Esa exigencia de trasparencia explica las insignificantes cantidades recibidas en las aportaciones de personas físicas o jurídicas (ver gráficos). "Entre recibir un donativo en A o en B, está claro que todos los prefieren en negro", esgrime Fernández Marugán.

Todos los donativos se deben ingresar en cuentas específicas abiertas por los partidos para este exclusivo fin, pero esta exigencia a veces no se cumple. En 1996, 1997 y 2001, más de cinco millones de euros recibidos por el PNV en aportaciones anónimas se ingresaron en las cuentas ordinarias del partido, algo que está expresamente prohibido. Además, parte de los donativos recibidos por este partido en 1995 se justificaron con la construcción de Sabin Etxea, la sede del partido en Bilbao, cuyo coste superó los 10 millones de euros.

¿Hay contraprestaciones a los generosos donantes? ¿Son donativos interesados? Erkoreka, 44 años, diputado del PNV, responde así: "Es un caso de perogrullo. Seguro que entre nuestros donantes habrá gente que quiera llevarse bien con el PNV por la influencia que le puede favorecer y casos en que no sea así". Anasagasti califica a los peneuvistas como "sablistas por naturaleza" y hasta hoy es quien lo ha explicado más claro: "Tenemos a los idealistas, pero también a los interesados. Esos que te dicen que les tengas en cuenta cuando estés en la Administración. La vida es así..., somos un partido de pymes [pequeña y mediana empresa], no de macro".

Isaac, el gerente de Unió, asegura que su partido no aceptaría donativos finalistas. "No nos dan dinero para que hagamos algo determinado. A mí nunca me han sugerido nada. Yo no aceptaría". Zaragoza, jefe de finanzas del PSC desde el pasado mes de julio, esgrime que su partido está vacunado con Filesa, el caso de financiación ilegal de los socialistas, y ofrece un dato: "Yo he echado a alcaldes y concejales corruptos. A unos cuantos. Unas veces trascendió a la prensa y otras no. A mí nadie me ha ofrecido nada, tengo fama de calvinista".

Recaudan más los que gobiernan

Pero siempre "hay gente dispuesta a tentar", como reconoce Cornide, el nuevo gerente del PSOE, un partido en el que se asegura que ahora hay más controles. "La gente se tienta antes de hacer la insinuación, pero la hacen", confiesa. ¿Cuál es el perfil de esa gente? "Son personas que tienen grandes proyectos de obras, reformas", responde Cornide. Ramón Moreda, el ex gerente de las arcas socialistas, distiguía entre los donantes que buscan un cambio "y los que al día siguiente ya te piden algo".

Marugán es categórico y va al grano: "La mayor parte de las veces las donaciones opacas tienen una contraprestación. Hay que suprimirlas para evitar la colonización de la política por parte del mundo de los negocios". El diputado socialista destaca además que la opacidad favorece casi siempre a los que gobiernan.

La estadística apunta en esa dirección. Las donaciones recibidas por el PP se dispararon tras ganar las elecciones de 1996 y en el 2003 lograron su récord con 4,2 millones de euros, justo en etapa preelectoral. El PNV gobierna desde hace 25 años y es el que más recauda. Un técnico del Tribunal de Cuentas cree que ésa es la causa por la que este partido engorda su caja negra. "La capacidad de influencia que tenemos en Madrid es menor que la de los catalanes. Con repasar la Ley de Acompañamiento se puede ver con detalle cómo se han beneficiado ciertos sectores económicos", responde Erkoreka.

Los que auguraron que los largos periodos de gobierno del PNV y CiU eran una de las causas de su éxito recaudador no se equivocaron."Ya empezamos a notar una disminución en los donativos que recibe CiU desde que no gobierna", asegura el técnico del tribunal. "En la liquidación de las cuentas de 2004 hemos tenido un descenso de un 12%", reconoce Isaac, el gerente de Unió quien asegura que no les da miedo que las donaciones caigan en picado, pero para el 2005 ha previsto recibir 652.598 euros en anónimos, un 30% menos que en 2003. "Nuestros donantes son grupos o personas que entienden que la política que defendemos tiene que salir adelante y nos seguirán apoyando", augura.

CiU y PNV son los únicos partidos que defienden mantener los donativos anónimos. "Si el voto es secreto, ¿por qué no lo van a ser las aportaciones?", se pregunta Isaac. Jordi Vilajoana, 55 años, portavoz de CiU en la Comisión Mixta del Congreso para el Tribunal de Cuentas, incide en su legalidad y en que sus donantes "desean el anonimato".

Los motivos que esgrime Erkoreka, el diputado del PNV, tienen relación con el clima que se vive en Euskadi: "Queremos que se mantengan. Si fueran trasparentes los donantes se exponen a que desde el entorno de HB les digan: ¡dame a mí también! Se exponen a que les pidan otros grupos ". El político vasco revela que el PNV recibe dinero desde fuera del País Vasco. "Yo también me llevé una sorpresa cuando me lo contaron y no es un porcentaje pequeño. Lo suficiente para que nos interese que sigan. A un empresario de Madrid a lo mejor no le interesa, desde el punto de vista empresarial, que se sepa que da dinero el PNV".

Ahogar la ayuda pública

PSOE y PP parecen unidos en contra de las donaciones anónimas. Marugán ha redactado un borrador de una nueva ley de financiación de partidos en la que se suprimen estas aportaciones y Elvira Rodríguez, 55 años, portavoz del PP en la comisión parlamentaria del Tribunal de Cuentas y ex ministra de Medio Ambiente, reconoce que "no son buenas para el sistema". Y añade: "Un partido no se debe de financiar con dinero anónimo en una parte significativa y si es poco significativa no hace falta que existan". La diputada popular sugiere suprimir también las aportaciones privadas, aunque sean trasparentes, de "sectores de riesgo" como la construcción.

La actividad electoral de los partidos mediante las subvenciones públicas está sujeta a un estrecho control de los auditores del tribunal, pero en la ordinaria las "trampas y trasvases" son rampantes, según los técnicos.

Andrés Fernández Díaz, 66 años, ex consejero en el Tribunal de Cuentas, opina que las lagunas de la ley condicionan el trabajo de esta institución. "Como la ley es mala había permisividad por ambas partes (PP-PSOE) para que no se profundizara. Existía el entendimiento de no llegar demasiado lejos. Que no llegara la sangre al río".

Salvo los nacionalistas, todos los partidos reconocen que una nueva ley de financiación de partidos que acabe con la opacidad, otorgue capacidad sancionadora al Tribunal de Cuentas y fiscalice las organizaciones locales, hoy fuera de control, es la asignatura pendiente de la democracia. El ex presidente José María Aznar se comprometió a abordarla en la toma de posesión de su segunda investidura, pero no cumplió.

Aznar "congeló" durante cinco años las subvenciones públicas a los partidos con una pérdida de ingresos que Rubén Fernández, 42 años, secretario de finanzas de IU, estima en un 23%. "Fue una forma de ahogar a los que teníamos menos financiación privada", asegura el gerente del PSOE. Éste cifra la reducción de ingresos en la última década en un 30% . El PSOE es el partido más endeudado, unos 55 millones de euros, frente al PP, el menor, con sólo 8.

Marugán cree que la evidente colisión entre la política y los negocios obliga a una nueva ley "por higiene y sanidad pública". "Ha pasado demasiado tiempo. La sociedad pide transparencia, pero los que tienen opinión han pasado a subalternos y los que tienen decisión lo van dejando. No se dan cuenta de los riesgos", se lamenta. ¿Abordará el PSOE el reto de una nueva ley? Al igual que hizo Aznar en su día, dirigentes socialistas dicen ahora que sí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de abril de 2005